Xbox está atravesando un periodo complejo y desalentador para sus estudios de desarrollo, específicamente dentro de la división de Xbox Game Studios, donde los equipos se mantenían alerta ante los rumores de posibles bajas, cierres y cancelaciones de proyectos. La incertidumbre finalmente terminó: la propia CEO de la compañía, Asha Sharma, confirmó el despido de 3,200 empleados, acompañado del desprendimiento de cinco estudios clave, entre los que se encuentran Ninja Theory, Double Fine y Compulsion Games.
Esta reestructuración se dio a conocer a través de un memorando interno enviado a los empleados, el cual también fue compartido de forma oficial en la plataforma X. En el documento, Sharma asegura que la división se encuentra ante "la reestructuración más significativa en la historia de Xbox". El impacto de esta medida se verá reflejado directamente en la reducción de personal dentro de firmas que aún siguen operando, como Activision Blizzard y Bethesda; esta última se centrará exclusivamente en franquicias de alto perfil como Fallout, The Elder Scrolls y Doom.
El nuevo destino de los estudios afectados
Esta profunda reorganización deja fuera de la estructura principal a Double Fine, creadores de Psychonauts, así como a desarrolladoras como Ninja Theory, Compulsion Games, Undead Labs y Arkane. Si bien estas empresas no cesarán sus operaciones de forma inmediata, experimentarán cambios drásticos en su modelo de negocio. Compulsion Games, los creadores de South of Midnight y We Happy Few, pasará a ser un estudio independiente. Por su parte, Ninja Theory y Undead Labs llegarán a un acuerdo para unirse a una nueva administración externa, con el objetivo de finalizar los títulos que tienen actualmente en desarrollo, como los recientemente anunciados proyectos de la saga Senua y State of Decay 3.
En el caso de Arkane, la directiva detalló que un comité interno "analiza las posibles opciones estratégicas", por lo que el estudio podría ser vendido, cerrado o reasignado a una administración ajena a la tutela directa de Xbox Game Studios. Cabe recordar que la mayoría de estas desarrolladoras pasaron a formar parte de las filas de Microsoft entre las adquisiciones iniciadas en 2018 y la compra masiva de ZeniMax Media (Bethesda), firma que integraba a diversos estudios dueños de un amplio portafolio de propiedades intelectuales.
Una tendencia de recortes que no es nueva
Esta no es la primera reestructuración de gran escala para la marca. Hace un tiempo, Xbox ordenó el cierre de estudios muy queridos por la comunidad, como Tango Gameworks (creadores de Hi-Fi Rush) y Arkane Austin (desarrolladores de Prey y Redfall), lo que representó uno de los movimientos corporativos más polémicos y criticados de los últimos años dentro del sector tecnológico.
Más allá del desprendimiento de estos equipos, la CEO de Xbox implementará cambios estructurales en la jerarquía de las compañías que permanecen bajo el sello de la marca. A partir de ahora, firmas masivas como Mojang y King reportarán directamente a Sharma. Asimismo, se nombró a Helen Chiang como la nueva directora de operaciones de la división, quien estará a cargo de los informes de pérdidas y ganancias en las áreas de contenido, hardware, plataformas y servicios.
“Ella unificará nuestros negocios bajo un mismo modelo operativo, asegurándose de que tomemos decisiones de inversión claras, aprendamos de nuestros éxitos y fracasos, y nos responsabilicemos de los resultados".
La situación actual de Xbox refleja uno de los momentos más críticos e inestables para la industria de los videojuegos en general. El mercado encadena meses de noticias complejas que no dejan un buen precedente para el ecosistema de desarrollo, sembrando serias dudas sobre la sostenibilidad financiera de los grandes proyectos de entretenimiento y el futuro laboral de los creadores de software.
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