En una época en la que las conferencias en vivo eran la manera más efectiva de causar impacto en los consumidores, Nintendo era un absoluto conocedor de este formato. Por años, su presencia en eventos como E3 eran considerados 'guías' de cómo realizar presentaciones de videojuegos, generando momentos increíbles que viven hoy en día en la mente de los fanáticos... con excepción de una conferencia en particular, protagonizada por Shigeru Miyamoto y The Legend of Zelda.
Una fórmula que parecía infalible contra los jugadores: Zelda y Miyamoto
Con el paso del tiempo, la desastrosa presentación de The Legend of Zelda: Skyward Sword fue quedando en el olvido. Pero para desgracia de Nintendo, nosotros la reviviremos hoy como una curiosidad que realmente tuvo impacto en la franquicia. La historia va así: en 2010, cuando los eventos presenciales de videojuegos estaban en su plenitud, Nintendo preparó algo especial para el E3 de ese año; un nuevo The Legend of Zelda.
Sin embargo, esta entrega se distanciaba de las otras con gran diferencia, al ser la primera de Zelda que, nativamente, aprovecharía los controles de movimiento de Wii. Para este punto, la icónica consola ya se había consolidado como una de las más vendidas de la historia, con diversión comprobada gracias al Wii-Mote. Por lo que está demás decir que el anuncio sorpresa tenía gran potencial para convertirse en uno recordado con cariño por la comunidad.
Para terminar de crear expectativas, sería el propio Shigeru Miyamoto, legendario desarrollador y padre de The Legend of Zelda, quien subiría al escenario de E3 para jugar en vivo y en directo la primera demo de Skyward Sword. Los ingredientes eran perfectos, el juego tenía potencial y la franquicia estaba respaldada por un prestigio que muy pocos pueden presumir tener. Lo que falló comenzó al momento de la presentación.
La conferencia más desastrosa de Nintendo
Llegó junio de 2010. La conferencia de Nintendo, como de costumbre, era una de las más solicitadas de E3, y más aún con la promesa de anuncios importantes hecha por la desarrolladora. A pesar de tener grandes nombres, el verdadero protagonista era The Legend of Zelda: Skyward Sword, quien con un memorable teaser, que todos los fanáticos recordamos con cariño, dio pie a la demo desastrosa de Miyamoto.
Cuando el Padre de la saga se presentó ante la audiencia, replicó la pose de Link con el Wii-mote en la mano para representar que él mismo controlaría al Héroe de los Cielos. Nada más comenzó a correr el gameplay en vivo, los problemas aparecieron: era evidente que Link no estaba replicando los movimientos del maestro Miyamoto. Es más, pese a los golpes exagerados y sacudidas de brazos de Shigeru, el personaje no estaba ni cerca de parecer estar controlado por él.
Fueron minutos que se sentían como horas, con una presentación que dolía hasta el alma por ver a Miyamoto batallando por arrojar bombas y enfrentar enemigos débiles. Todo terminó con Shigeru deteniendo la prueba para pedir disculpas a los asistentes. La explicación que dio en ese momento fue que estaban sufriendo de problemas de interferencia con la consola. Pese a ello, la comunidad se había llevado un mal sabor de boca, que tendría repercusiones.
Las consecuencias de una presentación para el olvido
Obviamente, los medios de la época abordaron el tema con alarma, como un mal augurio para la entonces nueva aventura de Link. Por ejemplo, el medio Juegos.Es mencionó que Miyamoto pidió a los asistentes apagar sus celulares para no documentar el momento público más bochornoso de los últimos años. Más de estos comentarios inundaron Internet, así que Skyward Sword iniciaba su camino con el pie izquierdo.
Cualquier burla o mensaje de odio pasaría desapercibido ante los ojos de la desarrolladora nipona. Lo que realmente busca es el rendimiento en ventas... el cuál también se vio truncado tras la presentación. Según el análisis de Zelda Dungeon, el E3 2010 fue una de las principales razones por las que el juego quedó rezagado en números a comparación de las entregas de la saga que le rodean.
En VGChartz se menciona que Skyward Sword vendió únicamente 3.67 millones de copias en Wii; una cifra brutalmente menor a lo que su antecesora, Twilight Princess For Wii, había logrando años atrás (7.5 millones de copias). Todo sin mencionar las más de 39 millones de ventas que consiguió Breath of The Wild, la siguiente aventura de Link, 6 años más tarde.
Al final, Skyward Sword logró reivindicarse con el paso de los años gracias a sus excelentes críticas y, más recientemente, con su remaster para Nintendo Switch. Sin embargo, aquella demostración de E3 2010 quedó grabada como una de las pocas ocasiones en las que Nintendo falló sobre el escenario. Una prueba de que, incluso con Miyamoto, Zelda y una fórmula aparentemente infalible, una presentación puede cambiar por completo la primera impresión de un videojuego.
Ver 0 comentarios