No hay falla más popular de una consola que el Anillo de la Muerte: uno dentro de los Xbox 360 que le dieron dolores de cabeza a la comunidad y al propio Microsoft con los servicios de mantenimiento. Sin embargo, no es el único error que se popularizó durante la séptima generación de consolas, pues PS3 tenía su propia versión, llamada Luz Amarilla de la Muerte, que también dio de qué hablar.
El Anillo de la Muerte de PlayStation
Esperemos que nunca te haya tocado vivirlo en carne propia, pero muchos jugadores de PS3 vieron cómo se descompuso su consola después de presenciar la Luz Amarilla de la Muerte (YLOD por sus siglas en inglés). Este problema fue la pesadilla de la comunidad de PlayStation de aquel entonces. No era para nada exagerado, pues como describieron usuarios que la padecieron, sus consolas nunca más volvieron a encenderse tras su aparición.
Lo más preocupante es que muy pocos tenían una idea de por qué sucedía la Luz Amarilla de la Muerte; simplemente cambiaba el indicador azul de encendido por uno amarillo, se apagaba la consola y no se volvía a encender. Es curioso que esos mismos síntomas presentara su más grande competencia, el Xbox 360, aunque simplemente el YLOD fue menos mediático a nivel global.
La comunidad buscó formas de repararlo: no pudieron
En los primeros años que sucedió PlayStation se vio obligado a extender la garantía para cubrirlo. Por lo tanto, la solución más natural para la comunidad era regresar sus consolas al mantenimiento. Sin embargo, dado que no todos gozaban de garantía por diversas razones, como la falta de soporte en sus países, en Internet comenzaron a circular un montón de remedios caseros para dejar sus PS3 como nuevas.
Uno de estos remedios, recuerdan nuestros compañeros de VidaExtra, consistía en apuntar un secador de cabello en la parte inferior de la placa, bajo la lógica de calentar tanto la GPU y CPU a tal grado de que se soldasen temporalmente. Luego, se mantenía en una toalla por un tiempo determinado para terminar el proceso... no hace falta ser un arduo conocedor de componentes para reconocer que esta era una pésima idea.
Quienes lo intentaron fueron testigos de cómo sus consolas se derretían desde dentro. Un remedio que no solo no alcanzó su objetivo, sino que arruinaba la garantía por completo al freír los componentes hasta un grado irreconocible. Basta con ver unas cuantas imágenes de cómo quedaron los PS3 luego de sufrir tan tortuoso procedimiento para darse cuenta de que nunca más debía repetirse.
Lo que ocasionaba la Luz Amarilla de la Muerte
Pese a que en diversos países, como en Reino Unido, se trató el tema con suma preocupación, Sony nunca admitió a la Luz Amarilla de la Muerte como un error de diseño dentro de sus consolas. Todos los casos los manejó como errores aislados y sin relación. Tanto así que, en 2009, dedicó un comunicado para explicar por qué aparecía este fallo (Vía Kotaku):
“La expresión ‘luz amarilla de la muerte’ ha sido adoptada por algunos miembros de la comunidad en línea para describir la situación en la que los sistemas PS3 dejan de funcionar después de que se enciende la luz amarilla del panel frontal de la consola. Sin embargo, el indicador de luz amarilla es simplemente un aviso de fallo no específico que puede activarse por una amplia variedad de circunstancias”
No obstante, la comunidad se ha encargado de encontrar patrones entre todos los casos: las razones más populares son el sobrecalentamiento del PS3, que provocan que la soldadura de los componentes se pierda. De ahí que muchos intentaron volver a soldarla con temperaturas aún más altas... vaya solución.
Con el paso de los años, la Luz Amarilla de la Muerte quedó como uno de los episodios más recordados de la historia de PlayStation, al nivel del temido Anillo de la Muerte de Xbox 360. Por fortuna, los fabricantes aprendieron de aquellos errores y las consolas actuales son mucho más confiables. Aun así, para quienes vivieron esa generación, bastaba con ver encenderse aquella luz amarilla durante un segundo para sentir que la consola acababa de firmar su sentencia definitiva.
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