Estamos viendo una época de cambio para el gaming: más allá de los grandes cambios dentro de Xbox y PlayStation, Electronic Arts vive un hecho histórico no solo para su marca, sino para la industria en general. Dentro de poco se concretará la compra privada de la empresa a manos de un consorcio de fondos de inversión. Es una transacción de proporciones gigantescas, que ya está dejando huella en el mundo de los negocios.
EA se vuelve privado en una transacción histórica
La venta de EA está por convertirse en una realidad: 55 mil millones de dólares es el precio que los accionistas actuales acordaron con los nuevos dueños de la desarrolladora. Lo que implica que el control de todas las franquicias bajo su nombre –como Battlefield, EA Sports FC, Apex Legends, etc.– pasará a manos de un grupo de fondos de inversión.
Esta operación sobresale en el mundo de los negocios al romper un récord: el de la compra por medio de la estrategia leveraged buyout más grande de todos los tiempos. El leveraged buyout es una forma de adquisición directa, en donde el comprador pide prestado dinero a un externo para realizar la compra. Imagina que quieres comprar un celular, pero no tienes el dinero completo a la mano. Una opción que podrías elegir sería pedirle prestado a tus papás, y pagarles en los meses posteriores.
En el caso de Electronic Arts, el comprador es un grupo de fondos de inversión, liderado por el Public Investment Fund de Arabia Saudita (sí, controlado por el gobierno Saudí). Pero también hay otros fondos involucrados, como Silver Lake o Affinity Partners. Además, las acciones dejarán de estar en la bolsa de valores, en donde cualquier inversor podía adquirir alguna. Todas ellas pasarán a manos de estos fondos, concediéndoles un control total sobre la empresa. De ahí que se mencione que EA se privatizará.
La compra se efectuará pronto, luego de meses de regulación
Aunque es probable que las negociaciones vinieran de antes, en realidad se hizo oficial en septiembre de 2025. Ambas partes revelaron la suma de dinero, presentándola formalmente a cada uno de los inversionistas. Luego, medios especializados afirman que los mismos accionistas aceptaron el trato en diciembre de ese mismo año, acordando el precio de cada acción en 210 dólares. Este negocio era demasiado jugoso para los inversores como para dejarlo pasar, pues la propuesta era 25% mayor al costo por acción en ese entonces.
Sin embargo, ese solo fue el primero de muchos pasos a seguir. Como sucedió en la compra de Activision-Blizzard-King por parte de Xbox, a EA le tocó pasar por las autoridades regulatorias en diversas partes del mundo. Brasil, Reino Unido, Europa, Estados Unidos, etc.: tarde o temprano, todos dieron su visto bueno a la operación, reconociendo que no comprometía la competencia de libre mercado ni la creación de un monopolio.
De acuerdo con Variety, los preparativos están listos para que se concrete la compra. Se estima que el 4 de agosto de 2026 se haga oficial, justo antes de que terminen las operaciones de ese día. Esto significará un acuerdo histórico para el gaming, que promete marcar un antes y un después en este negocio.
Lo que significará para EA
La situación luce agradable para todas las partes. Pero queda por hacerse la pregunta del millón: ¿qué pasará con el futuro de la desarrolladora? Al momento de redactar esta nota, EA ha sido clara en que las cosas no cambiarán demasiado en primera instancia. Para comenzar, Andrew Wilson, actual CEO de Electronic Arts, se mantendrá en su puesto, conservando el control creativo de las franquicias.
Más allá de eso, la marca no ha mencionado si llegará una inyección de capital o si tienen un plan bajo la manga para multiplicar las ganancias. Lo que es prácticamente un hecho es que revisarán con lupa todas las IPs que tienen el barco a flote en la actualidad, y verán si hay algo del pasado que pueda funcionar en estos tiempos. No podemos asegurar que sagas olvidadas como Need For Speed o Plants vs Zombies: Garden Warfare surgirán de entre las cenizas. Pero con una operación de esta magnitud, cualquier cosa puede pasar.
A partir del 4 de agosto comenzará una nueva etapa para Electronic Arts, una en la que dejará atrás su vida como empresa pública para operar bajo el control de inversionistas privados. Habrá que esperar para conocer si este histórico movimiento se traduce en cambios para sus estudios, franquicias y jugadores, pero una cosa es segura: pocas veces una operación de este tamaño había tenido el potencial de redefinir el rumbo de una de las compañías más importantes de la industria.
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