Más de uno ha caído en una explosión de creeper. Cuando todos comenzamos a jugar Minecraft, este enemigo llegó a arruinar nuestro progreso, y de paso, sacarnos uno de los mayores sustos de nuestras vidas. Pero no solo a los noobs les pasa eso, sino también a las Inteligencias Artificiales. El nuevo modelo de OpenAI jugó una larga partida del modo Supervivencia, y presentó síntomas de depresión a causa del mob.
El nuevo modelo de ChatGPT jugó Minecraft por 141 horas
Este septiembre, OpenAI, una de las desarrolladoras de Inteligencia Artificial más grandes del mundo, lanzó la versión más actualizada de su modelo: el GPT-6 Astra. Diversos usuarios han intentado descubrir el límite de sus capacidades, pero también las firmas dedicadas a realizar pruebas de los modelos de IA se han interesado en ella. Por ejemplo, la firma independiente Vals hizo que Astra jugara Minecraft 141 horas consecutivas, y los resultados son interesantes.
Parte del gameplay de Astra se transmitió por Twitch, en donde los espectadores vieron como el modelo llegaba más lejos que cualquier otra IA. Entre sus hazañas destaca haber matado 6 Endermans, recolectar varas de blaze y encontrar tres Ender Pearls. Eso supera a varias partidas de jugadores normales, que se dedican a construir una casa de tierra y sobrevivir la noche en sus camas.
Un creeper arruinó la partida perfecta
Pese a lo asombroso de la hazaña, la gran capacidad de Astra no pudo evitar la muerte más común entre jugadores novatos. Mientras realizaba renovaciones a su casa, un creeper atacó por la espalda, llevándose gran parte de su inventario y progreso con su asesinato. Lo más sorprendente es que, de acuerdo a Vals, el modelo de IA cambió drásticamente su comportamiento. Primero razonó que no debía llevar materiales valiosos en su inventario, lamentándose por lo que perdió.
Luego se marcó como único objetivo sembrar papas, sin importar el resto de su exploración. Es decir, se aisló en su casa y no quiso saber más sobre aventuras. Vals entendió esta postura como una clase de depresión por el progreso perdido, en donde la IA recordaba constantemente ese momento fatídico mientras seguía cultivando sin parar.
Frases de su razonamiento como “¡Esa cosa alta y verde que está adelante es caña de azúcar, no un creeper!” volvieron el caso viral en redes sociales. Tanto así que medios como IGN retomaron la historia, destacando que una IA tuvo depresión al jugar Minecraft. Cabe mencionar que este tipo de prueba es muy popular entre las firmas de estudio de Inteligencia Artificial. Aun así, es la primera vez que un modelo es capaz de desarrollar frustración después de perder su progreso.
La historia de Astra en Minecraft demuestra que estas pruebas pueden revelar comportamientos inesperados cuando una IA se enfrenta a situaciones prolongadas y pérdidas dentro de un entorno virtual. Aunque interpretar su reacción como depresión requiere tomarlo con cautela, el cambio en su comportamiento después del ataque del creeper resulta curioso y muestra hasta qué punto estos modelos pueden llegar.
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