El origen de los battle royale tiene nombre y apellido: la idea de que un montón de participantes fueran abandonados en una isla desierta, hasta que solo quedara uno con vida, fue un concepto que nació de los libros homónimos de Koushun Takami. Sin embargo, la popularización del mismo en los videojuegos no se debió a un título en concreto, sino a un modder que estandarizó el género tal cual lo conocemos hoy en día.
Ni Fortnite ni PUBG: el verdadero origen de los battle royale
Existe una historia interesante detrás de los battle royale, uno de los géneros más populares de la actualidad. En Internet se tiene la teoría de que Fortnite le debe su fama a PUBG. Esa afirmación tiene sus matices, pues si bien el juego de KRAFTON realmente llevó ese concepto al main-stream, lo cierto es que no es una idea completamente original.
Hablando estrictamente en los videojuegos, los primeros intentos de adaptar este sistema multiplayer ocurrieron en Minecraft. A mediados de la década del 2010, llegaron los servidores públicos de los Hunger Games, que aprovecharon el 'boom' de las películas de Hollywood para llevarlos al juego del momento. No obstante, esas versiones son diferentes en jugabilidad a lo que conocemos ahora.
El siguiente paso lo encontramos en DayZ, un shooter en primera persona para PC. Pero no fueron sus desarrolladores quienes fueron los pioneros, sino un modder, de nombre Brendan Greene, quien creó el fanmode que sentó las bases de los battle royale. DayZ tiene su propia historia interesante detrás como un mod de ARMA 2, y como si fuera una obra del destino, fue otro mod el que le dio vida al género.
Este mod cambió la historia de los videojuegos
En esa primera versión de DayZ: Battle Royale se notaba la gran influencia de los libros y las películas que trataban sobre el tema. Además, el factor de looteo y supervivencia se vieron cimentados: las partidas consistían en una fase inicial para recorrer el mapa y encontrar equipamiento; la segunda era eliminar a los competidores para ser el único en pie.
Más tarde, con el lanzamiento de ARMA 3, Brendan se tomó entre uno a dos años (2014-2015) para adaptar su creación al nuevo motor. En este punto, los estándares que veríamos más adelante se habían establecido. El gameplay había evolucionado con una fase inicial más, la de reunir a todos los jugadores en un avión al empezar la partida para que pudieran aterrizar en cualquier lugar del mapa con ayuda de un paracaídas.
Otro de los elementos que los fans reconocerán era el sistema de zonas; uno que obliga a los competidores a recorrer el terreno dependiendo de un círculo en constante reducción. Estas innovaciones cayeron muy bien en la comunidad, convirtiéndose en uno de los mods más populares de su momento.
De ARMA 3 a PUBG
Para hacer esta historia más interesante, ocultamos intencionalmente el pseudónimo con el que Brendan era conocido en Internet. Su alías era PlayerUnknown’s —el mismo que da nombre a PUBG—. El modder comenzó su carrera como desarrollador profesional luego de la popularización de su fanmade. Primero se fue al estudio Daybreak Games, como consultor en el primer battle royale hecho y derecho, llamado H1Z1: King of the Kill.
Luego, fue contratado por Bluehole, la desarrolladora original de PUBG. Ahí lanzó el juego en 2017, retomando sus mejores ideas de entregas pasadas, y plasmándolas en un proyecto que sacudió al mercado de videojuegos.
Aunque hoy el género battle royale suele asociarse con gigantes como PUBG y Fortnite, sus raíces se remontan mucho más atrás. El trabajo de Brendan demuestra que algunas de las mayores revoluciones de la industria no nacen en grandes estudios, sino en la pasión y creatividad de una sola persona capaz de cambiar la historia de los videojuegos.
Ver 0 comentarios