Doom es, sin duda, uno de los pilares más importantes de la industria. No solo fue el gran impulsor del género shooter, sino que también popularizó el mercado de los videojuegos en PC tal como lo conocemos. Sin embargo, a finales del siglo XX, la situación era muy distinta: la entrega de id Software no estaba desarrollada para Windows, lo que limitaba su distribución a otros sistemas. Esto captó la atención de Bill Gates, entonces CEO de Microsoft, quien, ante el éxito arrollador del título, estuvo a punto de comprar la empresa de John Romero y John Carmack para asegurar una versión en su sistema operativo.
Tal como relata David Kushner, editor del New York Times y autor de Masters of Doom: How Two Guys Created an Empire and Transformed Pop Culture, el juego era un fenómeno en computadoras de todo el mundo, pero carecía de una versión nativa para Windows 95, un software que ganaba terreno rápidamente entre los usuarios.
Doom 95.
Bill Gates tenía clara la importancia de consolidar a Windows como la plataforma ideal para los videojuegos. Al no concretar la compra de id Software, impulsó una colaboración que dio vida a Doom 95. El compromiso de Microsoft fue tal que el mismo Gates protagonizó un video promocional del juego para demostrar las capacidades de su sistema.
Gabe Newell ya se estaba haciendo un nombre antes de Half-Life y Valve
En esta historia, una figura clave fue Gabe Newell. Antes de fundar Valve y crear Steam o Half-Life, Newell trabajó en Microsoft como programador y productor de las tres primeras versiones de Windows. Convencido del potencial de la plataforma para el gaming, lideró al equipo encargado de portar Doom a Windows 95, aprovechando el auge que el FPS de id Software estaba experimentando.
A raíz de este proyecto nació la API que hoy conocemos como DirectX, una herramienta fundamental para la ejecución de juegos en PC sin la cual la industria actual no sería la misma. Doom fue el primer título en implementar esta tecnología de renderizado, y su versión para Windows resultó ser un éxito masivo que fomentó la experiencia de jugar en computadora, marcando para muchos aficionados la época dorada de los shooters.
En cuanto a Bill Gates, aunque no compró id Software en aquel momento, el tiempo le dio la razón. La desarrolladora fue adquirida posteriormente por ZeniMax, matriz de Bethesda, empresa que hoy es propiedad de Microsoft. Al final, el gigante tecnológico terminó cumpliendo su cometido de integrar a los creadores de Doom en su ecosistema.
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