Pese a que en México tenemos una cultura importante de videojuegos, tan longeva como la misma historia de las consolas de sobremesa, es cierto que no tenemos una industria desarrolladora de experiencias. Son pocos los juegos que se desarrollan en el país, y ni hablar del hardware. No obstante, podemos adjudicarnos la creación de una de las primeras consolas en casa fabricadas fuera de Estados Unidos y Japón, incluyendo una función que hoy en día es tan básica que es imposible imaginarnos sin ella.
NESA Pong: la primera consola mexicana de la historia
Todos conocemos cómo Atari revolucionó el mundo del entretenimiento gracias a que Pong se convirtió en el primer gran éxito comercial de la industria. En 1972 llegó al mercado estadounidense, convirtiéndose un hit global y dándole el primer impulso a la industria para que se popularizada. Como efecto en cadena, en todas partes del mundo se desarrollaron imitaciones, buscando atacar mercados locales en donde se tardaría en llegar el fenómeno. Uno de ellos se desarrolló en Zamora, Michoacán, la que fue por muchos años la capital mexicana de los videojuegos.
Ahí se encontraban las oficinas de Novedades Electrónicas S.A., una empresa que vio potencial en el formato, así que crearía la primera consola mexicana, llamada NESA Pong. En concreto, su lanzamiento se dio en 1973, de acuerdo con el portal México Profundo, y pretendía tener un diferenciador tan importante para la época que sería imposible pasarla desapercibida: tres juegos multijugador y una opción revolucionaria.
NESA Pong contenía un solo dispositivo en su caja, que servía de consola y mando simultáneamente. Su diseño era simple: botones de encendido y cambio de juegos, dos perillas centrales que servían como controles y poco más. Quienes aún la conservan mencionan que los tres juegos eran los siguientes: el clásico Pong, otro de Futbolito (portero contra pateador de penales) y Frontenis (imitando al deporte frontón).
El posible aporte de NESA Pong a la industria
Sin embargo, ninguna de estas maravillas son tan importantes como la que te diré a continuación: NESA Pong fue, posiblemente, la primera en incorporar un botón de pausa, lo que hoy es un estándar para prácticamente cualquier experiencia, a excepción de las online. La creencia popular menciona que fue el dispositivo Channel F quien dio este aporte a la industria, pero considerando que se lanzó hasta 1976, debemos darle el mérito a quien lo hizo primero: la consola mexicana.
No es fácil de reconocer esta historia, por lo que era necesario acudir a una fuente adicional para corroborar los datos. Encontré el artículo del catedrático, Phillip Penix-Tadsen, de la Universidad de Delaware, quien realizó una documentación importante sobre la historia de las consolas clónicas en el país. Ahí también se señala que NESA Pong creó e incorporó el concepto de pausa antes que nadie. Aunque es difícil comprobar quién dio el primer paso.
Qué pasó con NESA Pong y con Novedades Electrónicas
Lamentablemente, esta historia no terminó en buen puerto; de lo contrario, más personas conocerían sobre el legado de Novedades Electrónicas. La empresa era dirigida por el Ingeniero Morris Behar Pérez, mismo quien diseñó la consola en primer lugar. Phillip Penix-Tadsen menciona que NESA Pong tuvo buenas ventas en México, Estados Unidos y Latinoamérica, compitiendo por un par de años con Atari y otros competidores de la época.
Sin embargo, no hay un registro oficial sobre la desaparición de la empresa. Su popularidad era importante en el nicho de los videojuegos, pero no en la cultura mexicana. No fue hasta que el hijo de Morris Behar, José Behar, dio unas declaraciones en el podcast Del Bit a la Orquesta (minuto 17:35) que conocemos el triste final de Novedades Electrónicas:
"Mi padre era un mal empresario, era un gran inventor, un gran ingeniero, pero no fue un buen empresario porque no le gustaba [...] su socio que administraba las finanzas, que aparte lo consideraba su amigo, se llevó todo el dinero de la compañía [...] La empresa quedó en bancarrota, y si algo me dijo mi padre en vida, es que no quería saber nada más del tema. Se sintió triacionado”
Historias como la de NESA Pong dejan claro que México no solo consumió videojuegos desde sus inicios, también aportó ideas que hoy son fundamentales en la industria. Aunque su legado quedó en el olvido por años, redescubrirlo sirve para entender que el talento y la innovación siempre han estado presentes, incluso si las circunstancias evitaron que trascendieran como merecían.
Ver 0 comentarios