He jugado GTA: San Andreas donde he podido: en mi antigua PS2, la horrible versión de Xbox 360, PC, Xbox Series, PS5, celulares. Y hace poco que me compré una Switch Lite, dije, ¿y por qué no? Al final, me costó como 400 pesos y venía en la GTA Definitive Collection junto a la tercera entrega de la serie y Vice City. Este lanzamiento fue desastroso, pero pasados los años (y los parches), queda la pregunta: ¿sigue siendo tan mala?
GTA Definitive Edition en Nintendo Switch
Antes que nada debo ser sincero y tengo que admitir que, de todas las versiones que he probado, GTA Definitive Edition en Nintendo Switch ha resultado por mucho la menos consistente. Pero eso no significa que sea mala. De hecho, hay algo muy poderoso en poder abrir la consola y continuar una partida de San Andreas en el Metrobús o antes de dormir.
Esa comodidad cambia muchísimo la experiencia. Además, los controles modernizados ayudan más de lo que imaginaba: apuntar y disparar como en GTA V, tener rueda de armas, checkpoints y guardado automático hace que regresar a estos clásicos sea muchísimo menos tosco. Y sí, el parche de iluminación clásica realmente hizo milagros.
Liberty City
GTA III es probablemente el mejor de los ports que encontramos en esta colección. También ayuda que sea el juego más pequeño y menos ambicioso técnicamente de los tres.
En Switch se mueve sorprendentemente bien: apunta a 30 FPS y rara vez se caen, incluso cuando hay persecuciones o explosiones en pantalla. En portátil luce bastante limpio y la nueva iluminación le devolvió parte de esa vibra melancólica que había desaparecido en el lanzamiento original de la trilogía.
Vice City
Aunque no es mi juego favorito de la colección, vaya que se trata del que más disfruté. Hay algo en esa estética criminal, en los imposibles atardeceres color naranja o en recorrer Ocean Drive con música de Psychodelic Fours que simplemente funciona perfecto en formato portátil. Es probablemente el juego que más se beneficia de las mejoras visuales de esta edición, o por lo menos sus colores resaltaron muchísimo en la pantalla de mi Switch Lite.
Además, el rendimiento de Vice City suele mantenerse estable casi todo el tiempo. Sí, existen pequeños tirones cuando atraviesas zonas rápidas y pop in en algunas zonas, pero nunca sentí que arruinaran la experiencia.
San Andreas
Finalmente, el más golpeado de esta colección: San Andreas. Y duele decirlo porque sigue siendo el GTA que más amo. Aquí ya no estamos frente al desastre injugable de lanzamiento, eso es verdad, los FPS ya no caen a 15 constantemente y los crashes son muchísimo menos frecuentes. Pero el rendimiento sigue siendo irregular.
En zonas con vegetación, lluvia o tiroteos grandes, el juego todavía rasca constantemente da bajones de frames. El mayor problema, sin embargo, es la resolución. Para mantener el rendimiento, la imagen se vuelve borrosa a niveles absurdos, especialmente en portátil. Y el famoso pop in esta presente: texturas completas aparecen de la nada a pocos metros del jugador. Aun con todo eso, terminé jugando durante horas, porque no es una mala versión, simplemente no es la mejor.
GTA: The Definitive Edition no reemplaza a las versiones clásicas ni mucho menos representa la mejor forma de jugar esta trilogía, pero tampoco merece cargar eternamente con la reputación catastrófica de su estreno. En 2026, finalmente se siente como una colección decente, por lo menos lo suficientemente estable como para recordarnos nuevamente por qué estos títulos marcaron a toda una generación de jugadores.
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