En México llevamos décadas creando nuestros propios videojuegos: las primeras consolas ideadas y hechas en el país datan desde antes de la época de Atari, compitiendo directamente con las primeras aproximaciones en Estados Unidos y Japón. Sin embargo, hay una en específico que, a ojos de investigadores, delató el primer comportamiento del mercado mexicano: las consolas clónicas.
Una de las primeras consolas en el país: ELPRO
Antes de que tuviéramos una industria firme y reconocida en el mundo, en México se comenzaron a crear diferentes consolas para aprovechar antes que nadie un hipotético 'boom' por este pasatiempo. La primera fue la Nesa-Pong, lanzada a principios de los setenta. Pero la que nos reúne hoy proviene de la marca ELPRO (Electrónica Profesional) que intentó replicar primero el éxito de Ping Pong, y luego de otras consolas.
Este pensamiento lo conocemos gracias a la interesante investigación del catedrático, Phillip Penix-Tadsen, de la Universidad de Delaware, que narra estas primeras aproximaciones mexicanas. Phillip menciona que ELPRO era una marca de electrodomésticos ubicada en la colonia Nápoles, en Ciudad de México. A ella se le adjudica ser la segunda empresa en incursionar al mercado de los videojuegos en el país, con sus propias versiones de juegos populares en Estados Unidos.
Por ejemplo, en 1974 lanzaron ELPRO Poc-Poc 2007, una consola que Phillip define como clónica, al utilizar el concepto del Pong clásico con algunas variantes. Esta consola anunciaba, con bombos y platillos, ser una de las primeras en incorporar un marcador automático, así como opciones de personalización de experiencia pocas veces vistas en sus competidoras. Por ejemplo, permitía cambiar el tamaño del jugador, la velocidad de la pelota, un saque automático y un modulador de volumen.
Hoy en día solo quedan algunas imágenes de este histórico "telejuego". En ellas podemos ver dos controles, uno para cada jugador, con paddles y un botón de accionar. Al replicar el Ping Pong, no había demasiadas cosas por hacer con ella. Tampoco se podía cambiar de juego como en las consolas actuales, así que tú y tu compañero estaban destinados a solo jugar lo mismo para siempre... a menos que compraras otra consola.
Cuatro controles en una sola consola: el último dispositivo de ELPRO
Más allá de eso, no conocemos más información del Poc-Poc 2007. Pero Phillip deduce que sus ventas fueron las suficientes como para aprobar la creación de un segundo dispositivo. Este llegó hasta 1978, cuatro años después, en un mercado que ya tenía más forma en el país y el mundo, y en donde cada vez había más competencia. En ese contexto nació ELPRO Poc-Tanc: la primera consola mexicana en incluir cuatro controles.
Sin embargo, no hay que confundirse: dichos controladores, colocados encima de la consola, estaban diseñados para solo dos jugadores simultáneos –y no cuatro, como podríamos imaginar–. En ella se debía replicar combates entre dos tanques, en donde ganaba aquel que acertara más ataque al contrario. Y aunque la idea sonó original para el consumidor mexicano, en realidad ya se había creado un año antes con la Telstar Combat, con exactamente la misma idea de diseño.
A esto se refería Phillip con consolas clónicas mexicanas: empresas nacionales se dejaban maravillar por lo que se hacía en tierras norteamericanas, y replicaban la fórmula sin grandes cambios. En el caso de ELPRO, no se tienen registros de cómo se desempeñaron sus consolas en las tiendas departamentales, que dicho sea de paso, abundaron principalmente en la cadena Gigante, según varios coleccionistas (como XTOA3 Coleccionismo Gamer).
Así, ELPRO dejó un pequeño pero curioso capítulo en los primeros años de los videojuegos en México, aunque su historia terminó rodeada de incógnitas. Después de lanzar ELPRO Poc-Tanc, no existen registros claros sobre qué ocurrió con la empresa ni si continuó fabricando consolas, dejando sus primeros dispositivos como un recuerdo de aquella etapa en la que México comenzaba a experimentar con los videojuegos.
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