Imagínate ir a la oficina a diario y que, de la nada, tu jefe directo comience a hacer ruidos extraños todos los días sin que puedas hacer nada para detenerlo, salvo cerrar la puerta o las ventanas para aislarte. Esto es precisamente lo que vivieron algunos empleados de Valve con Gabe Newell. Al CEO de la compañía le dio por aprender canto difónico mongol y no dejó de practicarlo durante aproximadamente cinco meses.
La anécdota se dio a conocer a través de una entrevista realizada por el medio Indie Game Joe a Minh Le, cocreador de Counter-Strike, quien reveló su experiencia trabajando en Valve cerca del propio Newell. En primera instancia, asegura que "es buen sujeto, es supereducado y resulta fácil llevarse con él", pero cuando se interesa por un tema se obsesiona a tal punto de practicarlo a diario. Esto fue justo lo que sucedió tras ver un documental sobre la música tradicional de Asia Central.
"Es muy buen tío, es supereducado y resulta fácil llevarse bien con él... también es bastante excéntrico". Hubo un momento en el que se interesó por el canto difónico mongol. En Mongolia tienen músicos que cantan con sonidos guturales. Gabe vio un documental sobre ellos y quedó fascinado". "Empezó a practicar la cosa esta del canto mongol… y lo hacía en la oficina. Iba caminando por el pasillo y tú lo escuchabas que estaba intentando cantar esta movida".
La reacción de los empleados de Valve
Según el relato de Minh Le, Newell no advirtió que su práctica constante dentro de las instalaciones comenzaría a incomodar al personal. De hecho, Le asegura que "mucha gente en la oficina se empezó a molestar" y optó por cerrar las puertas de sus áreas de trabajo, convirtiéndose en un periodo complicado dentro de la rutina laboral.
"La gente empezó a cerrar las puertas de las oficinas. Fue un periodo de tiempo interesante. Por suerte no duró para siempre, creo que pasó así cinco meses. Ahora que lo pienso es bastante tiempo… menos mal que paró". Básicamente, se interesa de forma muy intensa por las cosas que le llaman la atención. Se sumerge mucho en ellas. Creo que tiene mucho tiempo, pero también es muy curioso. Le gusta aprender y nunca para de hacerlo, no hay más que ver a qué se dedica ahora".
Aunque a primera vista la situación pueda sonar inofensiva o exagerada, la realidad es que fueron cerca de cinco meses escuchando los ensayos del directivo. Intentar concentrarse en el escritorio para cumplir con la jornada mientras el jefe canta por los pasillos representa un desafío para la productividad de cualquiera.
Un ejecutivo atípico en la industria
Más allá de esta curiosa anécdota, el episodio refleja la personalidad de uno de los ejecutivos más influyentes de la industria de los videojuegos. Newell se caracteriza por involucrarse de forma cercana con la comunidad: desde responder correos electrónicos de manera personal hasta entregar él mismo las primeras unidades de Steam Deck a los compradores cuando la consola salió a la venta.
Asimismo, es recordado el periodo en el que se adentró a jugar Dota 2 para experimentar de primera mano la dinámica de los usuarios —constatando lo tóxica que puede llegar a ser su comunidad—, además de sus participaciones en las ceremonias de premiación de los torneos oficiales de Valve para entregar personalmente el trofeo a los ganadores.
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