Al día de hoy es imposible no asociar a Nintendo con juegos para toda la familia, y es que en realidad así ha sido durante buena parte de su historia. Pero durante la época del Nintendo 64, la compañía se dio el chance de lanzar un juego tan polémico y adulto, que incluso llegó a aparecer dentro de las páginas de la revista Playboy: hablamos, por supuesto, de Conker’s Bad Fur Day.
De estrella infantil a ardilla borracha y pasada de lanza
Conker nació como la quintaesencia de la inocencia infantil de finales de los 90, sin embargo, todo cambió cuando Rare se cansó de que su proyecto original, Twelve Tales: Conker 64, fuera visto como otro simple clon de Banjo-Kazooie. Tras las críticas recibidas en el E3 de 1999, los diseñadores Chris Seavor y Mark Betteridge decidieron darle un giro de 180 grados al concepto, y así fue como nació Conker’s Bad Fur Day, un juego que rompió con todos los lineamientos de Nintendo al apostar por violencia explícita e incluso referencias sexuales.
La premisa resulta bastante sencilla, aunque nos imaginamos que para un niño de la época debió ser bastante desconcertante: Conker es una ardilla que después de una noche de fiesta termina completamente borracha y perdida. Al mismo tiempo, el Rey Pantera descubre que una pata de su mesa está rota y su científico loco, el doctor Von Kriplespac, encuentra la solución perfecta: capturar una ardilla roja porque tiene exactamente el tamaño necesario para reemplazarla. Así, lo que parecía un simple viaje de regreso a casa termina convirtiéndose en una aventura llena de caos, absurdo y chistes subidos de tono.
El gameplay también buscaba reflejar ese toque de madurez: a diferencia de otros plataformas de Nintendo 64, Conker’s Bad Fur Day no tenía miedo de mostrar sangre e insultos al por mayor. Y aunque conservaba elementos de propios del género, Rare añadió mecánicas y situaciones mucho más agresivas, incluyendo batallas tan recordadas como la del Great Mighty Poo, un monstruo gigante de caca que canta ópera.
Además, el juego estaba repleto de parodias de películas como Alien, The Matrix, Terminator o A Clockwork Orange, algo completamente alejado de lo que normalmente se esperaba de una exclusiva de Nintendo.
Promocionando un juego de Nintendo con condones y revistas para adultos
Por supuesto, esto le valió una clasificación para mayores de edad por parte de la ESRB. Sin embargo, Rare decidió convertir esa limitación en parte de su propia identidad y utilizar la polémica como el centro de su campaña de marketing.
Como Nintendo no podía promocionarlo de la misma manera que sus juegos familiares, el estudio buscó directamente al público adulto e incluso llevó a Conker a las páginas de Playboy. Incluso realizaron promociones en bares y universidades con mercancía como condones con el rostro de la tierna ardilla.
Actualmente existen juegos mucho más adultos en plataformas como Nintendo Switch, pero incluso obras como Dispatch han enfrentado censura por el nivel de sus escenas explícitas. En este sentido, Conker's Bad Fur Day es una rareza que vale la pena recordar, no solo por lo atrevido de su propuesta, sino porque representa una época en la que Nintendo permitió que uno de sus estudios más importantes rompiera por completo con las expectativas de lo que podía existir dentro de una consola para niños.
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