Pese a la fetichización de objetos como los vinilos, los libros o incluso las películas, el formato físico no atraviesa su mejor momento en lo que respecta a videojuegos. Y todo parece apuntar a que las cosas podrían complicarse todavía más para los usuarios de Nintendo: Macronix International, uno de los fabricantes de memorias que han hecho posible la distribución de sus juegos en cartucho, ha anunciado su salida del negocio.
Un golpe al formato físico de Nintendo
Macronix International es una compañía taiwanesa que lleva décadas fabricando los chips de memoria que permiten almacenar los juegos en los cartuchos de Nintendo. Su trabajo quizá pasa desapercibido, pero está detrás de buena parte de la historia del formato físico de la compañía: sus componentes han permitido que títulos de distintas generaciones lleguen a las consolas en un soporte que podemos comprar y conservar. No es una exgeración decir que se trata de uno de los fabricantes que ha hecho posible que Nintendo siga apostando por los cartuchos.
Con una historia que se remonta a los años del Nintendo 64 y las consolas y el Game Boy Advance hasta llegar a las tarjetas de juego de Switch y Switch 2. La relación construida por más de tres décadas está por cambiar: la compañía ha decidido abandonar progresivamente la fabricación de memorias ROM y dejar de desarrollar nuevos productos de esta categoría. No se es una ruptura directa con Nintendo, sino de una decisión empresarial para concentrar sus recursos sencillamente en otros mercados.
¿Qué pasará con los jugadores de México?
Los motivos detrás de esta decisión tienen que ver, principalmente, con el negocio. Según los datos compartidos por David Gibson, analista de MST Financial, para Macronix, seguir fabricando estos componentes dejó de ser tan atractivo como apostar por otras tecnologías que tienen mayor demanda. A esto se suma el auge de la Inteligencia Artificial, que ha disparado la necesidad de componentes para alimentar centros de datos y servidores.
Aunque no necesariamente que vaya a dejar de producir juegos físicos, estto significa que Nintendo pierde a uno de sus socios importantes en la fabricación de cartuchos y perder a un fabricante de esta envergadura podría ejercer presión sobre la cadena de suministro y elevar los costos de producción. Para los jugadores en México, esto podría traducirse en juegos físicos más caros, menos lanzamientos de editoras pequeñas y una mayor presencia de alternativas como las divisivas Game-Key Cards.
De momento, Nintendo no se ha pronunciado sobre la salida de Macronix ni sobre las posibles consecuencias para sus próximos lanzamientos físicos. La compañía todavía cuenta con otros proveedores, por lo que no hay motivos para dar por terminado el formato, aunque sí será importante seguir de cerca cómo responde a este cambio en su cadena de suministro.
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