Cuando crees que ya has visto todo, del lugar menos inesperado surge una sorpresa que te hace reformular lo que afirmas. Eso me sucedió con Zooba, que cuando oí hablar de él por primera vez, pensé que se trataba de un battle royale para celulares del montón. Vaya sorpresa me encontré cuando le di una oportunidad, cambiando mi percepción al instante: una joya que desafía lo que conocemos del género.
Zooba rompe esquemas
No me pueden juzgar por tener una mala primera impresión de Zooba: el battle royale de disparos, con toques de hero-shooter, y con muchas mecánicas MOBA, tiene un estilo artístico colorido y tierno. El diseño de los animales, con su aspecto chibi y ojos brillantes y grandes, te dan la finta de que estas frente a un juego para niños de primaria. Justo fue un jugador de este sector de edad quien me lo presentó; uno de aquellos primos que solo ves en reuniones familiares.
Pero también debo admitir que, desde un inicio, hubo algo que llamó poderosamente la atención. Después de ver al personaje que controlaba mi primo caer con un paracaídas al más estilo de Free Fire, la perspectiva cambió a isométrica (la misma que se usa en los MOBA, como League of Legends). Se controlaba igual que un Wild Rift o un Pokémon UNITE.
Sistema de habilidades, set de poderes para cada personaje, controles en pantalla que vemos en los MOBA para celulares: todo apuntó a que estaba viendo un gameplay de dicho género. Después de quedar tan sorprendido, me dirigí a la App Store para comprobar si descubrí un tesoro escondido o me estaba subiendo tarde al tren del hype. La respuesta fue la segunda: Zooba es uno de los videojuegos más descargados en la plataforma de Apple, entrando en el Top 10 de popularidad.
De qué trata Zooba
Aunque la mayoría de battle royale móviles apuestan por un estilo más serio, Zooba encontró su identidad con una propuesta mucho más desenfadada. Desarrollado por Wildlife Studios, enfrenta a decenas de jugadores dentro de un zoológico convertido en arena de combate, en donde cada uno controla animales con habilidades y armas únicas. Conforme avanza la partida, el escenario se reduce, obligando a todos a enfrentarse hasta que solo quede un superviviente o el equipo ganador.
Más allá de su estilo caricaturesco, Zooba mezcla mecánicas de battle royale con elementos de los MOBA. Cada personaje tiene estadísticas y habilidades propias, por lo que existen diferentes formas de jugar dependiendo del animal que elijas. A ello se suman objetos, mejoras durante la partida, eventos temporales, nuevos personajes y un modelo free-to-play que mantiene al juego recibiendo contenido de forma constante.
Después de varias partidas, entendí que el mayor mérito de Zooba no es reinventar el battle royale, sino combinar ideas que parecían incompatibles para crear una experiencia sorprendentemente adictiva. Tal vez nunca tenga el reconocimiento de los gigantes del género, pero si buscas un shooter diferente para el celular, con partidas rápidas y una profundidad mayor de la que aparenta a simple vista, este es de esos juegos que vale la pena probar antes de juzgar por su apariencia.
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