Si algo consolidó a Gears of War como un pilar indiscutible para la comunidad, fue sin duda su campaña. Aunque el apartado multijugador posee un ritmo adictivo, frenético y altamente satisfactorio, el modo historia cuenta con un atractivo muy particular, cimentado en la cooperación, una narrativa envolvente e incluso pinceladas de drama romántico.
Y aunque las primeras tres entregas de la franquicia son de alto octanaje y nos enamoraron a muchos, las más recientes, desarrolladas por completo por The Coalition, no terminaron de agradar a toda la comunidad: contaban con personajes poco emblemáticos, un ritmo diferente y claro, una resolución que puso en duda la siguiente entrega de la franquicia, Gears 6.
Con este enorme reto llega Gears of War: E-Day, un título cuya campaña está centrada en relatar los acontecimientos del Día de la Emergencia, momento crucial en el que la horda Locust emergió a la superficie y eliminó a más de una cuarta parte de la población del planeta Sera. Nosotros ya tuvimos la oportunidad de jugarla y aquí te compartimos nuestras primeras impresiones de la campaña de Gears of War E-Day.
Los objetivos VIP
Como siempre, vámonos por partes. ¿De qué va el nuevo Gears? Como este es un previo, vamos a darles un poco de contexto. En medio de las celebraciones por la victoria de la CGO en las Guerras del Péndulo y los homenajes a los caídos, de las profundidades del planeta surgió una nueva amenaza: los Locust. Su ofensiva tomó desprevenidos a los humanos de Sera, incluyendo a nuestros amados protagonistas, Marcus Fenix y Dominic Santiago, quienes se encuentran en la ciudad de Kalona, recordando a Carlos Santiago y celebrando el triunfo frente a la Unión de Repúblicas Independientes.
Comprender este trasfondo es importante para ubicar la historia antes de contarles sobre nuestra experiencia, debido a que ese fragmento en particular no formó parte de la versión de prueba que estuvimos jugando. Durante la beta de la campaña jugamos los capítulos 1 y 2 del Acto 2, titulado Escuadrón Bravo. Esta secuencia ocurre inmediatamente después de la oportuna aparición de Tai, quien salva a Marcus cortando a un Locust por la mitad con una motosierra.
Nuestra sesión inició con la aparición del Pelotón Bravo —compuesto por Dom, Marcus, Mags y Lucas— quienes se las arreglan, aparentemente, para rescatar a la alcaldesa Shawn en Kalona. Tras el rescate, el pelotón la lleva al centro de control de la ciudad donde vemos por primera vez al coronel Trench, el mando militar encargado de la defensa de la ciudad.
Este nuevo conflicto pone de manifiesto nuevamente los choques ideológicos dentro de la COG: la alcaldesa Shawn aboga por resguardar a la población civil, mientras que el coronel Trench busca concentrar a todo el personal militar para repeler el ataque y resguardar a los objetivos VIP, asumiendo erróneamente que la amenaza proviene de células restantes de la URI. Debido a esto, la orden directa para los Gears es darle prioridad a la respuesta táctica sobre el auxilio a los ciudadanos.
Así, nuestro objetivo inicial consiste en desplazarnos hacia el estadio para recibir indicaciones operativas y de paso, apoyar en combate a los Gears que encontremos en el trayecto. Evitaremos detallar los eventos posteriores para no arruinar el impacto de presenciar por primera vez el Lancer con motosierra, pero lo que deben saber es que el objetivo principal pasa a ser la contención del avance del ejército Locust.
Como puedes ver, no avanzamos mucho en la trama del juego, pero esta prueba sí nos ofreció una panorámica clara del enfoque que mantendrá la campaña de Gears of War: E-Day. La experiencia nos recuerda la urgencia y trascendencia del primer Gears, combinada con la escala bélica de Gears of War 2, donde el escuadrón Delta operaba en medio de enfrentamientos masivos junto al resto de las fuerzas de la COG.
También sentimos una enorme curiosidad por descubrir cada detalle detrás de la caída de la ciudad. Y es que, en efecto, Kalona no sobrevive al asedio Locust, un acontecimiento bien documentado desde antes de que se confirmara la ambientación de esta nueva entrega.
En cuanto al ritmo, no anticipamos una mala experiencia, aunque sería precipitado dictaminar cómo se percibe la trama en su totalidad. A fin de cuentas, apenas pudimos probar cerca de una hora de la que promete ser la campaña más extensa en la historia de la saga. Si bien el planteamiento narrativo nos transmite buenas sensaciones, nuestra verdadera inquietud reside en la ejecución. ¿Por qué? Por el descontento que dejó la campaña de Gears 5, un apartado que podría convertirse en el talón de Aquiles de la entrega. Vamos a ello.
Un buen Gear recuerda el pasado
Tras arribar al estadio de Kalona y obtener nuestras órdenes iniciales con el equipamiento completo de Gears, el juego despliega… así es, una sección de mundo abierto. Pareciera que los compas de The Coalition han optado por insistir en esta fórmula para demostrar que su enfoque en este estilo de juegos puede ser mucho mejor. Recordemos que en Gears 5, las áreas abiertas provocaron el rechazo de la comunidad al cortar drásticamente la fluidez de la experiencia: pasamos del desarrollo lineal clásico a mapas extensos y desolados que no terminaron de convencer.
Las dudas surgen al reencontrarnos con este esquema, aunque el contexto narrativo es muy diferente. Durante la sesión de juego pudimos abordar dos misiones secundarias en el mapa: la primera consistió en dar apoyo a una escuadra de Gears para mantener su posición, mientras que la segunda nos llevó a rescatar a una familia atrapada en una tienda.
¿Afecta esto el ritmo de la experiencia? En absoluto, ya que el diseño urbano de los escenarios permite concentrar y dinamizar los enfrentamientos. Por si fuera poco, la ambientación ofrece una inmersión bien sabrosa con detonaciones distantes, el colapso repentino de estructuras y el eco constante del combate a lo lejos, logrando que el entorno urbano no se sienta desolado y recreando con éxito la atmósfera de un conflicto a gran escala. Así que sí, vamos a confiar en que en esta ocasión The Coalition logró meter el clavo por completo de un solo golpe.
Ese esquema de mundo abierto no viene solo, sino que trae consigo un toque de RPG que nos recuerda mucho a las mecánicas de Asedio de la horda. Conforme avances en la historia, podrás recolectar equipamiento táctico y diversos modificadores de armas para que tu arsenal quede justo como a ti te gusta. Imagínate ponerle un cargador ampliado a tu Snub o una mira de mayor alcance a la Breechshot; la personalización está a la orden del día.
¿Le da esto un aire fresco al juego? La neta es que la mezcla de un mapa abierto más dinámico, la variedad de enemigos a los que disparar y los objetivos múltiples parece que le sienta de maravilla. Todo se siente muy fluido y bien puesto, pero ojo, hay que tomárselo con calma. Todavía falta ver cómo se comporta este sistema a la larga, qué tantas misiones secundarias habrá y si no abusan de la exploración.
¿Y qué tal se siente repartir plomo en la campaña? Pues la verdad es que tiene una pinta excelente. Aunque traemos nuestras dudas, en la sesión nos topamos con la pura esencia de Gears: un buen nivel de desafío con grandes cantidades de enemigos, Boomers gritando, combate desde coberturas y, por supuesto, un amplio arsenal para chuparse los dedos.
No olviden que estamos presenciando el origen de todo, y eso abre un abanico de posibilidades enorme. Algo que nos voló la cabeza es que vuelven los coleccionables con el estilo de Gears of War 2. Vas a tener que asomarte hasta por debajo de las piedras para hallar esos objetos que profundizan en el lore de los habitantes de Sera. En la prueba encontramos varios, y pónganse al tiro, porque ahora el mapa te avisa si tienes uno cerca.
Un detalle importante: el número de veces que tus compañeros pueden regresarte a la acción dependerá totalmente de la dificultad que elijas. Dicho eso, si optas por jugar en las dificultades más altas, será mejor que estés preparado para pelear desde las coberturas porque el reto es delicioso.
Eso sí, lo que sigue siendo un auténtico dolor de huevos es la inteligencia artificial de tus aliados. Los compas del escuadrón a veces sirven más para estorbar que para ayudar; básicamente su chamba se resume en distraer a los Locust y revivirte cuando comienzas a desangrarte.
Para cerrar con broche de oro, cabe señalar que, si bien la sesión duró apenas una hora, pudimos exprimirla al máximo. Esto nos permitió confirmar que la campaña ofrece una libertad brutal para encarar los combates; básicamente, tienes un abanico de posibilidades para resolver cada conflicto como mejor te plazca.
La belleza de la destrucción
En el apartado visual, el juego te va a dejar con el ojo cuadrado. Tuvimos la oportunidad de probarlo en una Xbox Series X y, pese a tratarse de una versión preliminar, nos queda claro que este nivel de pulido debe ser el nuevo estándar para Microsoft: la iluminación, la paleta de colores, el manejo de partículas y el nivel de detalle en las armaduras de los Gears son sencillamente brutales. Obviamente nos cruzamos con algunos detalles técnicos —como pop-in, físicas extrañas en los cadáveres o texturas que se toman su tiempo para aparecer—, pero nada fuera de lo común en una fase beta.
Es evidente el músculo del Unreal Engine 5; no obstante, cuando te topas con personajes sin casco, como los civiles, se percibe una falta de cariño en el modelado. Sabemos que probablemente sea para no quemar recursos en elementos menos protagónicos, pero la verdad es que sí le resta impacto a la experiencia; es como esa semilla de limón que te arruina el taco de pastor: un detalle pequeño pero de sabor bastante amargo que te saca de la inmersión.
Respecto al diseño sonoro, traemos una espinita: la versión que jugamos venía totalmente muda en los diálogos. Tal vez sigan puliendo la mezcla final o quisieron guardarse las sorpresas para evitar filtraciones, pero hubiera estado de lujo escuchar a ese Marcus joven o conocer la voz de las nuevas caras como el Coronel Trench. Quitando ese detalle, la mezcla de audio tiene una pinta excelente y seguro va a poner a retumbar las paredes de tu casa cuando lo estrenes en esas bocinas mamalonas del Coppel.
Siendo honestos, quien escribe estas líneas tiene la vara muy alta y expectativas de sobra para esta entrega, pero tras darle vuelo a la hilacha tanto en la campaña como en el multijugador, la sensación es clara: nos encontramos, muy posiblemente, ante la obra más redonda de Gears of War bajo el sello de The Coalition. Ya veremos si es el mero corte prime del estudio el próximo 06 de octubre, cuando Gears of War E-Day llegue a Xbox Series y PC.
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