Tras heredar la GameCube de su abuelo fallecido, descubrió un detalle que convirtió la consola en un recuerdo aún más especial: la forma en la que el "viejo" disfrutaba de sus juegos

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Jesús Zamora

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Jesús Zamora

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Fanático del manga, entusiasta de los videojuegos y obseso de la fantasía. Editor en 3DJuegos México. Puedo jugar con los ojos cerrados Castlevania: Symphony of the Night y mirar speedruns de Dark Souls hasta el amanecer.

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Quien diga que los videojuegos no son experiencias vitales, pensando, como muchos, que son mero entretenimiento, está muy, pero muy equivocado. Y así lo demuestra la historia de este usuario de Reddit: un joven que heredó la vieja GameCube de su abuelo tras su fallecimiento, descubriendo, en el proceso, la peculiar forma de jugar de su "Papaw". Una cosa es segura: esta historia te romperá el corazón.

Un abuelo amante de los videojuegos

La historia la compartió el usuario de Reddit u/finalxstage, quien, a manera de homenaje, contó cómo los videojuegos se convirtieron en uno de los vínculos más importantes que compartió con su abuelo, Donald "Duke" Snyder. Todo comenzó cuando era niño, con las tardes que ambos pasaban jugando Sega Genesis, y por supuesto, continuó años después. Sin embargo, fue hasta el fallecimiento de su abuelo, ocurrido a los 85 años, cuando recibió aquello que para él tenía más valor: la vieja GameCube de Duke.

Creyendo que solo tenía entre sus manos la vieja consola retro de su Papaw, como le gustaba llamarle, el jugador descubrió que la herencia escondía algo mucho más personal. Junto a la GameCube recibió una colección de juegos y tres tarjetas de memoria de 16 bloques, todas llenas con partidas guardadas por su abuelo.

Harvest Moon

Entre ellas estaba Harvest Moon: A Wonderful Life, un juego que terminó convirtiéndose en el favorito de Duke y al que dedicó incontables horas. Pero lo verdaderamente especial estaba en las notas que había dejado: páginas llenas de apuntes sobre sus partidas, descubrimientos y detalles que iba registrando meticulosamente para recordar en futuras sesiones. Incluso una de las tarjetas de memoria llevaba sus iniciales, DJS.

Lo enternecedor de este asunto es que aquellas notas no eran simplemente apuntes de alguien intentando completar un videojuego. Eran la evidencia del amor por el gaming que sentía el abuelo. Y es que, como cuenta u/finalxstage, Duke había sido granjero durante su juventud, por lo que fue natural que se enamorara especialmente de Harvest Moon. Ahora, su nieto sabe que algún día tendrá que volver a esos guardados para recorrer los mundos que su abuelo dejó atrás:

"Pasará mucho tiempo antes de que reúna el valor suficiente para abrir esos archivos y aventurarme en los mundos que él creó y nos dejó. Esta vieja Nintendo GameCube siempre significará mucho para mí por él. Vivirá para siempre en esos archivos. Te quiero, Papaw. Mi mejor amigo. Mi mentor. Mi Player 2. Donald 'Duke' Snyder Sr. 1940-2025."
Harvest Moon

Los videojuegos, como cualquier medio artístico, son capaces de hacer mucho más que entretenernos. Pueden convertirse en espacios donde compartimos tiempo con las personas que queremos o en recuerdos ligados a una etapa de nuestra vida. La historia de Papaw Duke es precisamente eso: una GameCube, unas partidas de Harvest Moon y tres tarjetas de memoria que terminaron convirtiéndose en un pequeño "guardado" de su vida. Así es: una vida también cabe en una Memory Card.

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