A lo largo de la historia del gaming, un puñado de juegos han logrado innovar en su desarrollo para lograr maravillas técnicas dignas de estudio. En una actualidad en la que los estudios intentan compaginar la Inteligencia Artificial con sus experiencias, The Creative Assembly creó hace 12 años un sistema de IA tan realista y responsivo que estaba adelantado a su tiempo. ¿Cómo funciona el Xenomorfo de Alien: Isolation?
El desafío de revolucionar los juegos de terror: Alien Isolation
Es más fácil entender el gran avance de Alien Isolation si revisamos un poco su historia. Para cuando salió el juego, The Last of Us, The Evil Within y Outlast eran los máximos referentes de los juegos de terror. Sus NPC eran desafiantes, entretenidos y, sobre todo, bien recibidos por la comunidad. Sin embargo, tanto los zombies, fantasmas y asesinos seriales de cada una de sus entregas seguían patrones de comportamiento predecibles, fáciles de reconocer después de algunos intentos.
En este marco, el equipo de The Creative Assembly se propuso sobresalir con una propuesta tan fuerte que hiciera homenaje a la franquicia de Alien, que tantas pesadillas causó en cines. Como recuerda The Hollywood Reporter, el director del juego, Alistair Hope, mencionó que fue necesario recurrir a la obra original de Ridley Scott para dar vida a su Xenomorfo.
Sus conclusiones fueron las siguientes: lo que hizo tan increíble a la criatura en los setenta es que tenía la inteligencia como su cualidad inquietante. Así que el enfoque era replicar su astucia en un survival horror, en donde el jugador se sintiera desprotegido, pero también retado a buscar diferentes estrategias para eludir a un Xenomorfo.
Dos cerebros, un alienígena inteligente
El más inteligente es el que aprende, el que logra adaptarse a diferentes situaciones para cumplir sus propósitos. De acuerdo con Game Developer, Al estudio le tomó cinco años encontrar y perfeccionar a su criatura, pero también le costó una buena cantidad de dinero, que provenía principalmente de SEGA, publisher de Isolation. Cuando terminaron el proyecto, habían creado un sistema de "dos cerebros", es decir, dos Inteligencias Artificiales que ayudaban al Xenomorfo a aprender las estrategias del jugador.
El primero de estos cerebros recibe el nombre de Director AI, y es el encargado de mover los hilos detrás del telón. Esta Inteligencia Artificial sabe en todo momento dónde se encuentra Amanda Ripley, dónde está el Xenomorfo y cuál es la situación general de la partida. Pero, contrario a lo que podrías pensar, no le hace trampa al jugador. En vez de decirle al Alien “Amanda está escondida en ese casillero”, simplemente le proporciona pistas generales para dirigirlo hacia una zona determinada y mantener la tensión.
Además, este Director AI administra una especie de medidor de amenaza. Si el jugador lleva demasiado tiempo bajo presión o el Alien se encuentra constantemente encima de él, el sistema decide enviarlo temporalmente a los conductos de ventilación para darle un pequeño respiro. Su misión no es matar al usuario lo antes posible, sino construir un ritmo de terror constante, alternando momentos de persecución con otros de calma.
Un avance técnico difícil de replicar
El segundo cerebro corresponde al propio Xenomorfo, que es quien toma las decisiones en pantalla. A diferencia del Director, esta IA no conoce tu ubicación exacta y depende únicamente de lo que puede percibir mediante su visión, los sonidos del entorno o la proximidad física. Si escucha el detector de movimiento, unos pasos apresurados o un objeto cayendo al suelo, investigará por iniciativa propia. También evalúa constantemente el escenario para buscar escondites probables, en lugar de seguir rutas fijas programadas.
Lo más brillante es que el juego crea la ilusión de que el Alien aprende de tus costumbres. Si abusas de los casilleros para esconderte, comenzará a revisarlos con mayor frecuencia; si dependes demasiado de los señuelos sonoros, terminará ignorándolos o buscará desde dónde fueron lanzados. En realidad no utiliza aprendizaje automático moderno, sino una serie de sistemas programados que registran tus acciones y desbloquean nuevos comportamientos conforme avanza la partida. El resultado es que cada enfrentamiento parece distinto y el Xenomorfo transmite una sensación inquietante de estar pensando.
Este diseño convirtió a Alien: Isolation en uno de los ejemplos más estudiados de ilusión de inteligencia dentro de la industria. The Creative Assembly incluso desarrolló su motor gráfico y buena parte del juego alrededor de esta criatura para que cada pasillo, ventilación y ruido funcionaran a favor del terror. Más de una década después, pocos enemigos han logrado provocar la misma paranoia, demostrando que, a veces, el monstruo más aterrador no es el que siempre sabe dónde estás, sino el que te hace creer que está a punto de descubrirlo.
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