Para que una leyenda nazca, una docena de personas deben morir a su paso. Esta idea radical puede que no se aplique en los acontecimientos históricos. Pero en cuanto a los videojuegos, es casi una regla de oro: Minecraft, por ejemplo, es uno de los juegos más vendidos de la humanidad. Y para que Notch –o sea, Markus Persson– llegara a la versión que todos amamos, debió inspirarse en un indie que quedó en el olvido: Infiniminer.
El indie que inspiró a Minecraft
Cualquiera que esté mínimamente adentrado en la comunidad de Minecraft sabe que Notch tomó otros videojuegos de referencia para su creación. Es decir, el juego de Mojang no es una idea 100% original –para ser justos, ¿qué obra realmente lo es?–. Sin embargo, Markus Persson fue mucho más allá que una "simple inspiración", y trató de pulir todo lo que llevó al fracaso a Infiniminer.
Infiniminer era un juego multijugador de minería y construcción en bloques en primera persona, con mundos generados proceduralmente. El estudio detrás era Zachtronics, compuesto por un solo desarrollador que ideó mecánicas, arte y modos competitivos. Como buen juego indie, su lanzamiento en abril de 2009 no estuvo precedido por anuncios, promocionales o alguna forma de darlo a conocer a la comunidad de PC.
Por lo tanto, cuando su primera versión estuvo disponible en Steam, fueron pocos los jugadores que participaron en sus servidores. A diferencia de Minecraft, Infiniminer era más un juego como servicio multijugador que un single-player. Así que necesitaba de una comunidad activa, que fuera creciendo constantemente, para continuar con las actualizaciones. Por un mes, Zachtronics mantuvo el juego con novedades; hasta que en mayo de 2009 cerró los servidores para siempre, dejando el código libre para que otros desarrolladores pudieran usarlo.
Competitivo contra single-player: la razón por la que fracasó
Los pocos jugadores que llegaron a probar Infiniminer lo describen como una experiencia multijugador por equipos, en donde un grupo de mineros tenían que trabajar juntos para minar una área determinada, conseguir la mayor cantidad de minerales posibles y regresar a la superficie antes que los demás equipos. Su gameplay estaba completamente enfocado al competitivo, sin ningún modo extra que permitiera la libertad de un sandbox.
Sin embargo, la lógica de los materiales, las mecánicas de minería, pero sobre todo, la estética cuadrada única, eran difíciles de dejar morir en el olvido. Así fue como razonó Notch antes de crear su obra maestra, que desde cerca y lejos se notan las similitudes entre ambos videojuegos. Con el código liberado, Markus se puso manos a la obra para corregir el error que consideraba necesario para potenciar la idea Zachtronics.
Lo que Minecraft tomó de Infiniminer
Uno de los pocos jugadores que lograron probar este juego fue Markus, quien participó de su corta vida como un fan fascinado por la estética y elementos que proponía. En ese 2009 tomó las bases de Infiniminer para lanzar las primeras versiones de Minecraft, quien también surgía como un juego independiente con prácticamente la misma estética y fundamentos del gameplay. En su blog personal, Notch describió de esta manera su experiencia:
"Llevaba un tiempo desarrollando mi propia juego, pero entonces descubrí Infiniminer. Dios mío, me di cuenta de que ese era el juego que realmente quería hacer. Lo jugué durante un tiempo en multijugador y me divertí muchísimo, aunque también encontré varios defectos. Construir era muy entretenido, pero no había suficiente variedad y los enormes bloques rojos y azules eran bastante horribles. Pensé que un juego de fantasía con ese estilo podía funcionar realmente bien, así que intenté implementar un sencillo motor en primera persona inspirado en esa idea"
En este mismo blog, Notch hace referencia a RubyDung, su primer proyecto con el que aprendió a desarrollar. Reutilizó varios diseños que ya tenía en ese entonces, los juntó con las mecánicas de Infiniminer y priorizó la construcción para crear la primera demo de Minecraft. De hecho, podemos ver esta versión temprana del sandbox gracias a su canal de YouTube, en donde la mostró por primera vez al mundo.
El resto es historia: Minecraft tomó una idea con potencial, corrigió sus puntos débiles y terminó convirtiéndose en el videojuego más vendido de todos los tiempos. Aunque Infiniminer desapareció apenas un mes después de su lanzamiento, su legado sigue vivo en cada bloque que colocamos. A veces, el mayor éxito de un juego no está en sus ventas, sino en haber inspirado a otro que cambió para siempre la industria.
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