Considerado uno de los juegos más polémicos de toda la historia, a diferencia de otros títulos de Rockstar, Bully es un juego bastante limitado en lo que respecta a la libertad de combate del jugador. De esta manera, quedan fuera todas las armas de fuego, a excepción de una: el rifle, el cual pudimos utilizar en distintos capítulos del juego. Pero todo parece apuntar a que un jugador ha logrado hacer de esta arma un objeto permanente 20 años después del lanzamiento del juego.
El rifle: el arma más poderosa de Bully
A lo largo de toda nuestra aventura en Bully, como Jimmy Hopkins, tendremos acceso a un enorme y variado armamento: resorteras, bombas fétidas, huevos podridos, petardos, lanzapapas. Sin embargo, a diferencia de, por ejemplo, un Grand Theft Auto, todo dentro del juego mantiene un tono mucho más "juvenil".
Sin embargo, en diversos momentos de la aventura también se nos suministra un rifle de aire: una poderosa arma que se encuentra limitada a capítulos muy específicos. Y aunque técnicamente no dispara balas reales, el arma sí hace daño a los NPC, algo que durante años alimentó la teoría de que Rockstar originalmente planeó permitir su uso libre dentro del mundo abierto.
El problema es que permitir que los jugadores caminaran libremente por una escuela disparando un rifle probablemente era una línea que Rockstar no estaba dispuesta a cruzar. Así que tuvieron que pasar 20 años para que finalmente un jugador pudiera sacar el arma de esas misiones y utilizarla permanentemente dentro del juego.
El glitch que te permite usar el rifle en Bully
El descubrimiento corrió a cargo del usuario de YouTube JustGarrison, quien encontró un glitch que consiste en manipular la transición entre la galería de disparos del carnaval y ciertas animaciones para evitar que Bully elimine el rifle del inventario de Jimmy. Lo más impresionante es que todo funciona sin mods: puede hacerse en prácticamente cualquier edición del juego.
De esta manera, Jimmy puede apuntar libremente, disparar estudiantes y utilizar el arma incluso durante cinemáticas, algo que claramente Rockstar jamás terminó de pulir. Las animaciones están completamente rotas, nadie muere, pero algunos NPC reaccionan de maneras impredecibles y hay momentos donde el juego parece no entender qué está ocurriendo en pantalla.
El resultado parece una versión prohibida de Bully, una donde Jimmy Hopkins finalmente rompe la última gran regla que Rockstar llevaba dos décadas intentando imponerle al jugador.
Como pasa con muchas otras entregas de Rockstar, Bully lleva 20 años siendo analizado por fans, speedrunners y modders, y pese a ello, todavía logra sorprender. Así que no resultaría nada extraño si en 20 años otro jugador vuelve a hacer un descubrimiento así.
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