En las cada vez más constántes adaptaciones de videojuegos al cine o la televisión, Christopher Judge, actor que interpreta a Kratos en God of War, considera que se está pasando por alto una de sus mayores ventajas: cuando una historia llega desde un videojuego exitoso, detrás de ella ya existe un equipo que conoce ese universo a profundidad. Para el intérprete, ignorar por completo a esas personas al trasladar la propiedad intelectual a otro medio resulta difícil de justificar.
Christopher Judge cuestiona las adaptaciones de videojuegos
Durante un panel de Fan Expo (vía Gamespot), Judge explicó que su principal problema con las adaptaciones de videojuegos es precisamente esa tendencia a comenzar prácticamente desde cero, incluso cuando el material de origen ya cuenta con actores, guionistas y creativos que llevan años trabajando en él.
“Mi problema con todas las adaptaciones de videojuegos es que tienes una propiedad intelectual ya existente y exitosa, y lo primero que haces es no contratar a nadie relacionado con ella. En The Last of Us, me encantaba Pedro Pascal, ¿eran mejores que el reparto del juego? Vi una lectura dramatizada que hicieron. Fue increíble. ¡No entiendo por qué no contratas a ese reparto, a esos guionistas, sobre todo cuando vas a hacer episodios que son remakes plano a plano del juego!”, dijo Judge durante un panel de la Fan Expo.
El argumento adquiere mayor fuerza cuando la adaptación decide reproducir escenas o estructuras prácticamente idénticas a las del videojuego. Si una producción pretende trasladar determinadas secuencias casi plano por plano, como señaló Judge, resulta razonable preguntarse por qué los responsables del material original no tienen una participación más importante.
No significa que los actores de videojuegos deban sustituir obligatoriamente a los intérpretes de televisión o que un guionista deba trabajar en ambos medios, pero sí parece lógico aprovechar el conocimiento acumulado de quienes ayudaron a construir personajes y mundos que ya demostraron conectar con millones de personas.
El planteamiento puede trasladarse al proyecto televisivo de God of War, que actualmente está en camino. Judge fue particularmente directo al hablar de esta adaptación y planteó una pregunta que resulta difícil de ignorar: si algunas personas llevan décadas inmersas en ese universo, ¿realmente no existe nadie dentro del equipo original que pueda aportar algo valioso a la nueva producción?
En cualquier caso, la crítica de Judge plantea un debate: durante años, las adaptaciones de videojuegos fueron vistas como productos que necesitaban desprenderse del material original para funcionar en otros medios. Sin embargo, el éxito de determinadas producciones recientes ha demostrado que respetar el origen no necesariamente significa copiarlo. Y ahí podría estar la verdadera oportunidad: no hacer un videojuego convertido en serie, sino una adaptación que entienda por qué ese videojuego llegó a importar tanto.
Ver 0 comentarios