En un abrir y cerrar de ojos nos encontramos ya en el Año 4 de Street Fighter 6. Con ello, el roster se llenará caras nuevas, pero también de viejos conocidos no solo de la franquicia, sino de otras grandes sagas de videojuegos. Pero antes de dar los pasos grandes, tenemos que empezar por el primer añadido: la joven Yasmine. Después de una semana jugando con ella, encontramos sus fortalezas y debilidades, pero sobretodo, un enorme parecido con otra luchadora de entregas pasadas.
Yasmine: la nueva contrincante de Street Fighter 6
Yasmine se unió a la baraja de personajes disponibles en el juego el pasado 3 de agosto de 2026. Esta es su primera aparición en Street Fighter, así que es la primera vez que probamos su set de habilidades y conocemos su historia. Su lore demuestra la personalidad tierna e inocente que la caracteriza: su hermano desapareció por razones desconocidas, por lo que Yasmine dejó atrás su faceta introvertida y dócil para convertirse en una valiente luchadora de gran habilidad.
En el modo Arcade se nos narra algunos de los detalles de su viaje: por ejemplo, se nos describen sus dos personalidades: la de estudiante, tímida y comprometida con el estudio, y la de peleadora callejera, extrovertida y sin miedo a enfrentarse a cualquier rival. La dualidad se ve representada por una diadema, la cual la hace más atrevida cuando la tiene puesta.
Era obvio que en su aventura se encontrara con los vilanos de la saga, pero quien realmente le hizo pasar un mal rato fue AKI. Ella la engaña con información falsa sobre el paradero de su hermano; todo para tenderle una trampa y saciar su sed de sangre. Como último dato curioso, Yasmine es una gran fanática de Manone, y aunque no intenta replicar su estilo de pelea, como lo hizo Sakura con Ryu en su momento, no desaprovecha la oportunidad de demostrarlo en su presencia.
Su estilo es extrañamente familiar
Yasmine es un personaje que se dedica a atacar de cerca y sin parar. Usa un estilo de pelea filipino llamado Eskrima y pelea con un cuchillo curvo llamado karambit. Se mueve muy rápido, da golpes veloces y busca estar siempre encima del rival. Su objetivo principal es activar un estado especial que la hace más fuerte y seguir atacando sin descanso.
Su movimiento más importante se llama Daloy ng Tubig. Es un avance rápido con el cuchillo que sirve para empezar combos y conectar con otro ataque llamado Alon. Alon es una serie de cortes seguidos. Si logras conectar Alon, activas el Bayani Mode: el cuchillo se pone azul y tus ataques especiales se vuelven mucho más fuertes. También tiene un giro con el cuchillo (Talim ng Hangin) que sirve para acercarse o activar ese mismo estado.
Cuando está en Bayani Mode, sus golpes mejoran: puede tumbar al rival, hacerlo rebotar o lanzarlo más alto. Tiene un salto especial (Mukha ng Langit) que le permite atacar desde distintos ángulos y confundir al oponente. También lanza un cuchillo que vuelve como un búmeran (Pangil sa Likuran) para controlar la distancia y crear trampas. Casi todo su juego se basa en activar el modo azul, apretar al rival y obligarlo a equivocarse.
Sus Super Arts siguen la misma idea. El de nivel 1 la mete en Bayani Mode, el de nivel 2 le permite quedarse potenciado un rato y el de nivel 3 es un golpe final muy poderoso. En resumen, Yasmine es un personaje agresivo y divertido, ideal si te gusta estar cerca del rival, moverte mucho y crear confusión. Tiene un buen potencial, pero hay que aprender a manejar bien su estado especial para sacarle el máximo provecho.
De hecho, cuando escribía esta reflexión me llegaron muchos recuerdos de uno de mis personajes favoritos de Street Fighter IV y V. Tal vez físicamente no se parezcan, o incluso sus ataques compartan patrones visuales. Pero el parecido con Ibuki, la ninja adolescente de entregas pasadas, es casi innegable. Para comenzar, ambas comparten una dualidad de rebeldía, en donde escaparon de sus entornos en busca de aventuras.
Además, ambas son personajes de alta movilidad que priorizan el combate a corta y media distancia, con herramientas para acercarse rápido y mantener presión constante. Yasmine, igual que Ibuki, se siente más cómoda cuando está encima del rival, usando su velocidad y opciones de salto para confundir la defensa. Los combos vistosos y relativamente accesibles también encajan: una vez que entiendes el flujo de Daloy ng Tubig, las secuencias se sienten fluidas y con bastante “estilo”.
Un personaje para todos los tipos de niveles
Con todo eso analizado, me es fácil recomendar a Yasmine como el personaje ideal para quien va comenzando en Street Fighter. Tanto en la modalidad de controles clásico, como en la moderna, sus combos son fáciles y bastante competentes frente a diferentes situaciones. Tal vez no sea quien tiene los castigos más letales o una completa flexibilidad dominando todas las distancias. Pero sin duda que sí es un gran añadido al roster.
Después de una semana con Yasmine, queda claro que Capcom encontró una buena manera de inaugurar el Año 4 de Street Fighter 6. Su estilo agresivo, su movilidad y el Bayani Mode la convierten en una peleadora divertida tanto para quienes apenas comienzan como para los jugadores que buscan dominar todas sus posibilidades. Y aunque sus similitudes con Ibuki son demasiado evidentes como para ignorarlas, Yasmine consigue construir su propia identidad dentro del roster. Ahora solo queda descubrir hasta dónde puede llegar cuando la comunidad competitiva termine de exprimir todo su potencial.
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