Es como si Castlevania y Dead Cells hubieran tenido un hijo: no esperaba nada de este juego de Nintendo Switch y terminó siendo uno de mis favoritos en 2026

Es como si Castlevania y Dead Cells hubieran tenido un hijo: no esperaba nada de este juego de Nintendo Switch y terminó siendo uno de mis favoritos en 2026

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Es Como Si Castlevania Y Dead Cells Hubieran Tenido Un Hijo No Esperaba Nada De Esta Juego De Nintendo Switch Y Termino Entre Mis Juegos Favoritos De 2026
jesus-zamora

Jesús Zamora

Editor
jesus-zamora

Jesús Zamora

Editor

Fanático del manga, entusiasta de los videojuegos y obseso de la fantasía. Editor en 3DJuegos México. Puedo jugar con los ojos cerrados Castlevania: Symphony of the Night y mirar speedruns de Dark Souls hasta el amanecer.

308 publicaciones de Jesús Zamora

Lo he dejado claro en más de una ocasión: soy un amante absoluto de los metroidvanias, y siempre que tengo chance me pongo a buscar juegos que destaquen en un género que está atiborrado de buenas (y muy malas experiencias).

Pero vaya que me he llevado una buena sorpresa al descubrir Dragon is Dead, un juego que salió hace apenas unos meses y que cuenta con un pixel art de locura, además de la influencia directa de títulos como Castlevania o Dead Cells. ¿Lo mejor de todo? Lo tienes disponible en Nintendo Switch y por un precio que más bien te hace pensar que tú le estás robando a la desarrolladora.

La historia de Dragon is Dead

Desarrollado por TeamSuneat, un estudio poco conocido de Corea del Sur, Dragon is Dead es un juego que abreva directamente de Castlevania en sus plataformas y movilidad, tomando de Dead Cells la velocidad, la agresividad y ese toquecito roguelike, por supuesto todo llevado hacia un terreno mucho más cercano a un hack and slash con fuertes elementos de RPG. El resultado es una experiencia que se sentirá muy familiar para los amantes de los juegos de acción y las plataformas.

La premisa es bastante sencilla: en Dragon is Dead controlamos al Sucesor, un guerrero inmortal bendecido por los dioses de la Luz, el Fuego y el Agua, cuya misión consiste en purificar un mundo consumido por La Corrupción. A partir de ahí comienza un viaje por tierras infestadas de monstruos donde, como en todo buen roguelite, morir se volverá una parte fundamental del proceso.

Dragon Is Dead

Un pixel art macabro y espectacular

Pero la historia fue, probablemente, lo que menos me importó de todo, ya que Dragon is Dead me enamoró más bien por los ojos. Apostando por un pixel art extraordinariamente detallado, los escenarios están repletos de fortalezas en ruinas, lúgubres bosques y cavernas infestadas de criaturas infernales.

En este sentido, los enemigos también ayudan a construir esa identidad con monstruos grotescos y jefes que parecen sacados de una pesadilla de fantasía medieval (si ya has jugado Blasphemous o The Last Faith, más o menos te podrás dar una idea).

Dragon Is Dead

Tan ágil como un hack and slash, tan profundo como un RPG

En lo que respecta a gameplay, pocos juegos este año han logrado engancharme como lo ha hecho Dragon is Dead. El combate exige precisión en cada enfrentamiento y atacar sin pensar suele ser muy castigado, especialmente durante las peleas contra los jefes. A eso se suma una esquiva con ventanas de invulnerabilidad muy ajustadas, por lo que aprender los patrones de los enemigos y encontrar el momento exacto para contraatacar también es parte de la experiencia.

A eso se suma que, desde el principio y antes de cada nueva partida, puedes elegir entre distintas builds que cambian por completo la experiencia. El Spellblade, por ejemplo, apuesta por ataques rápidos que combinan espadas con magia, mientras que el Berserker utiliza armas pesadas capaces de causar un enorme daño a costa de sacrificar velocidad. Cada opción modifica la forma en la que afrontamos los combates y construimos a nuestro personaje.

Dragon Is Dead

Esa sensación de progresión se vuelve todavía más adictiva gracias a sus elementos de RPG. A medida que avanzas conseguirás nuevas armas, armaduras, runas y materiales para mejorar tu equipo, permitiéndote seguir personalizando tu forma de jugar.

Por ejemplo: puedes crear una espada que lance rayos cada pocos golpes, o un espadón que recupere vida con ataques críticos, o incluso combinar distintos efectos elementales para congelar enemigos y hacerlos estallar con ataques de fuego. Es un sistema que constantemente premia por experimentar.

Dragon Is Dead

La mejor manera de jugar Dragon is Dead

Probablemente la mejor manera de adentrarse a Dragon is Dead sea precisamente en una consola portátil. Yo lo jugué en una Switch Lite y me cuesta no pensar que el juego fue diseñado precisamente pensando en este formato. Las partidas suelen durar entre 20 y 30 minutos, así que siempre encontrarás el momento ideal para completar una incursión antes de apagar la consola y retomarla más tarde.

Además, el pixel art luce espectacular en una pantalla pequeña: los contrastes, las animaciones y los efectos de iluminación resaltan muchísimo más de lo que uno podría imaginar. Estoy convencido de que en una Steam Deck la experiencia será igual de satisfactoria, pero después de pasar tantas horas con la Switch Lite me cuesta imaginar un lugar mejor para jugarlo.

Aunque al principio puede parecer exigente, Dragon is Dead es uno de esos juegos que recompensa la paciencia y termina siendo tremendamente adictivo conforme empiezas a dominar sus sistemas. Yo lo considero una de las joyas más infravaloradas de 2026, así que no puedo hacer otra cosa que recomendarlo. Además, cuesta apenas 228 pesitos y, considerando que la campaña principal puede durar sus buenas ocho horas, me parece una compra que vale totalmente la pena.

Inicio