En una época en la que los juegos licenciados eran bastante comunes, Los Soprano, también recibió su propia adaptación en PS2. Cualquiera pensaría que nada podía salir mal: al fin y al cabo, llevaba al terreno de los videojuegos una de las series más importantes de la historia y a un elenco prácticamente idéntico al de HBO. Sin embargo, el resultado fue muy distinto al esperado y el juego terminó convirtiéndose en uno de los lanzamientos más curiosos, pero también más desastrosos, de la consola.
La mejor serie de todos los tiempos debutando en PS2
Lanzado a finales de 2006, The Sopranos: Road to Respect llegó a consola mientras se emitía antes de salir la sexta temporada de la serie, justo cuando Los Soprano estaba en una de las cúspides de su trayectoría. En lugar de adaptar alguna de sus temporadas, 7 Studios y THQ trataron de crear historia original supervisada por parte del equipo de HBO.
El protagonista era Joey LaRocca, hijo ilegítimo de Salvatore "Big Pussy" Bonpensiero, quien buscaba ganarse un lugar dentro de la familia DiMeo bajo las órdenes de Tony Soprano. Para conseguirlo debía cobrar deudas, extorsionar negocios, enfrentarse a la mafia de Filadelfia, por mencionar algunas de sus tareas. Además, su padre muerto aparecía constantemente en forma de visiones y conversaciones.
Una de las peores adaptaciones de los videojuegos
Con una jugabilidad basada en combates lineales, Road to Respect convirtió el universo de Los Soprano en un beat 'em up bastante sencillo. Joey podía golpear, agarrar enemigos, estrellarlos contra las paredes o utilizar objetos del escenario.
También había un sistema de intimidación y respeto para amenazar a comerciantes y enemigos, además de minijuegos como partidas de Texas Hold 'Em y visitas al Bada Bing!. Pero no había mundo abierto ni conducción: Nueva Jersey no podía explorarse libremente y el jugador simplemente avanzaba de una misión a otra mediante escenas de video.
El juego estaba lejos de trasladar lo que hacía especial a Los Soprano. La serie hablaba de mafia, sí, pero también tocaba temas como la culpa, la familia, el poder, la propia identidad. Road to Respect conservó los personajes de la serie y buena parte de su estética, pero redujo ese universo a simples peleas y misiones secundarias.
El contraste era todavía más evidente porque el reparto original estaba presente: James Gandolfini, Michael Imperioli, Steven Van Zandt, Tony Sirico y Vincent Pastore prestaron sus voces e imagen al juego. Tenía a los actores, pero no encontraba una forma convincente de trasladar la esencia de la serie al videojuego.
El recibimiento entre crítica y jugadores fue igualmente frío. El juego obtuvo un vergonzoso 45 de calificación en Metacritic, recibiendo fuertes críticas por su apartado gráfico, su incómoda cámara, los combates repetitivos y una campaña que apenas duraba cinco horas.
Las actuaciones de voz y los diálogos fueron de los pocos elementos destacados, pero no bastaron para salvarlo. Por supuesto, no hubo una secuela: el pobre desempeño comercial terminó con cualquier posibilidad de convertir Road to Respect en una franquicia, y en 2007 Los Soprano cerró su historia en HBO.
Road to Respect quedó así como una rareza dentro de la historia de los videojuegos licenciados. Tony Soprano podía funcionar perfectamente frente a una cámara, pero llevarlo a la PS2 exigía algo más que poner a un random en un beat 'em up que definitivamente merecía ser más.
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