PUBG es, sin duda, uno de los battle royale más influyentes de la industria. Como propulsor del género y uno de los títulos más vendidos de la historia, se ha consolidado como una de las propuestas más adictivas tanto en PC como en consolas. Sin embargo, lo que no muchos sabían es que la franquicia contaba con un spin-off multijugador y free-to-play que, apenas dos meses después de su estreno, cerrará sus servidores para siempre.
La noticia se dio a conocer a través del blog actualizaciones del título en Steam, donde los responsables confirmaron que, tras "una cuidadosa consideración", han decidido finalizar el acceso anticipado de forma permanente. El cierre definitivo ocurre este lunes 30 de marzo, marcando el último día en que se podrá acceder a este título gratuito.
“PUBG: BLINDSPOT fue un intento audaz de explorar nuevas posibilidades dentro del género de los disparos tácticos con vista cenital. A lo largo de este proceso, los comentarios y el apoyo de nuestros jugadores han sido fundamentales para el equipo y seguirán guiando nuestros futuros esfuerzos de desarrollo. A todos los que creyeron en el juego y apoyaron su desarrollo, les estamos profundamente agradecidos. El equipo de ARC se tomará un tiempo para reagruparse y esperamos regresar con nuevas experiencias en el futuro”.
¿De qué trataba PUBG: Blindspot y por qué falló?
Para quienes no conocieron esta propuesta, se trataba de un shooter táctico de 5 contra 5 con vista isométrica. A diferencia del PUBG original, este no era un battle royale, sino un juego de disparos con destrucción de entornos y personajes con clases y habilidades específicas, una fórmula similar a la que ofrece Rainbow Six Siege.
PUBG: Blindspot debutó el pasado 4 de febrero en Steam, pero su lanzamiento estuvo marcado por reseñas "variadas". Los usuarios señalaron problemas de rendimiento, inconsistencias en la jugabilidad y una cantidad limitada de operadores para seleccionar. A pesar de estar en acceso anticipado y recibir actualizaciones de contenido, estas no fueron suficientes para retener a la comunidad o atraer a nuevos jugadores.
Los datos de tráfico reflejan este desinterés: desde su inicio, la cantidad de jugadores activos no fue alentadora, alcanzando un pico máximo de apenas 3,251 usuarios simultáneos, según SteamDB. Esta cifra resultó insuficiente para sostener un ecosistema free-to-play que requiere una base constante de participantes.
Aunque este título fue una alternativa para explorar nuevas áreas dentro de la franquicia, queda claro que no será el último intento de Krafton y PUBG Corporation por expandir la marca. Es muy probable que veamos nuevos experimentos y propuestas que busquen llevar este universo hacia otros géneros en el futuro cercano.
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