Decía Lovecraft que la emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido, y entre esos terrores ignotos, nada nos pavoriza más que el Fósil Gigantesco del primer Subnautica: una criatura milenaria más grande que cualquier otro ser dentro del juego
No está muerto lo que yace eternamente…
Una de las criaturas más misteriosas y más monstruosamente aterradoras de todo Subnautica es sin lugar a duda el Fósil Gigantesco, cuyo nombre en inglés me parece todavía más exacto: el Fósil Gargantuesco, una gigantesco ser cuyos restos permanecen enterrados en las profundidades marinas.
Lo poco que sabemos de esta criatura proviene de los escaneos del PDA, que describen a este monstruo como un superdepredador de hace aproximadamente tres millones de años, una bestia tan colosal que probablemente se alimentaba de otros Leviatanes gigantescos como si fueran simples peces.
Aunque no tuvimos el honor, y el terror, de conocerle en vida, su cuerpo sigue siendo una de las cosas más impresionantes que podemos encontrar dentro del juego. El cráneo del Fósilmide cerca de cien metros de largo, mientras que los restos óseos visibles sugieren que la criatura completa habría alcanzado entre 1,100 y 1,500 metros de longitud.
Para ponerlo en perspectiva: ni siquiera los Leviatanes Segadores se acercan remotamente a esas dimensiones. Sus restos pueden encontrarse dentro del Río Perdido, específicamente en la Cámara de los Huesos y el Cruce de Caminos, dos zonas que ya de por sí transmiten una sensación bastante creepy.
Horror lovecraftiano en estado puro
Al verle, inmediatamente entendemos por qué el Fósil Gargantuesco se ha convertido en uno de los mayores símbolos de talasofobia en los videojuegos. No es solo su tamaño: la simple idea de que algo tan monstruoso existió alguna vez bajo el océano y dominó el planeta muchísimo antes de nuestra llegada es puro horror cósmico lovecraftiano.
Su mera existencia recuerda inevitablemente a entidades como Cthulhu o Dagon, dioses dormidos bajo ciudades sumergidas esperando ser descubiertos. Y es que el juego jamás necesita mostrarnos a la criatura viva para aterrarnos, basta con enseñarnos sus huesos para que nuestro cerebro haga el resto del trabajo.
El misterio incluso se extiende incluso ante su muerte, pues no existe una fuente oficial que describa exactamente qué acabó con esta especie colosal. Algunas teorías de la comunidad apuntan a cambios geológicos extremos en el planeta 4546B, mientras que otros creen que su cadena alimenticia simplemente colapsó después de millones de años dominando los océanos.
También existe la posibilidad más aterradora de todas: que hubieran existido criaturas todavía peores capaces de depredarle. En cualquier caso, nada dentro de Subnautica ha logrado destronar a este imponente ser, y quizá sea mejor que tampoco exista, en la realidad, algo remotamente parecido a él...
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