Imagínate hacer limpieza en tu casa o tienda para terminar descubriendo una caja sellada con contenido desconocido, decidir vender lo que tiene en su interior y darte cuenta de que se trata de una colección de videojuegos antiguos en perfecto estado. Títulos que estuvieron resguardados por más de 30 años y que, por si fuera poco, valen miles de pesos. Esto es precisamente lo que relató Kevin Braun para el medio Nintendo Wire, donde explica cómo un hombre llevó una caja sellada que pertenecía a su abuela y que contenía clásicos como Super Mario Bros. y Duck Hunt.
A pesar de que la humedad y la suciedad del entorno pudieron degradar el paquete con el tiempo, la caja permaneció sellada por tres décadas y los juegos se mantuvieron impecables contra todo pronóstico, un factor que los vuelve aún más codiciados por los apasionados del coleccionismo.
Una colección de ensueño con rarezas en estado impecable
Encontrarse con un lote de este tipo es el equivalente a dar con una mina de oro. El precio de este tipo de títulos suele oscilar entre los 100,000 y los 167,000 pesos, dependiendo de su estado de conservación, nivel de rareza y cuidado general. Sin embargo, Kevin decidió no quedarse con la duda y envió la colección a ser evaluada por expertos para determinar su valor exacto.
La autenticación quedó en manos de PSA, la organización líder mundial en clasificación y certificación de objetos de colección. Tras analizar a detalle los títulos para estimar su precio en el mercado, los expertos identificaron dentro del paquete de 97 cartuchos un grupo de 12 juegos con calificaciones superiores a 9.6 de 10. Entre ellos destacó una pieza que obtuvo un perfecto 10 de calificación por parte de PSA, una nota sumamente rara que puede alcanzar ventas por miles de dólares.
Para poner las cifras en perspectiva, el valor individual de estos cartuchos puede llegar hasta los 8,500 euros —aproximadamente 167,650 pesos mexicanos—, convirtiendo el hallazgo en una auténtica fortuna inesperada.
Este caso deja claro que en cualquier momento podemos tener en casa, sin saberlo, algún título u objeto coleccionable sumamente codiciado en el mercado cuyo valor continúe aumentando con el paso del tiempo.
Ver 0 comentarios