Primeras impresiones de Castlevania: Belmont's Curse: la nueva aventura de Rose tiene buenas ideas, pero también decisiones que dividirán a los fans

Primeras impresiones de Castlevania: Belmont's Curse: la nueva aventura de Rose tiene buenas ideas, pero también decisiones que dividirán a los fans

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Castlevania Previo
jesus-zamora

Jesús Zamora

Editor
jesus-zamora

Jesús Zamora

Editor

Fanático del manga, entusiasta de los videojuegos y obseso de la fantasía. Editor en 3DJuegos México. Puedo jugar con los ojos cerrados Castlevania: Symphony of the Night y mirar speedruns de Dark Souls hasta el amanecer.

518 publicaciones de Jesús Zamora

Finalmente ha salido el demo de Castlevania: Belmont's Curse, permitiéndonos probar el primer episodio de la nueva entrada en esta mítica franquicia. Como buenos entusiastas de la serie, nos hemos dado a la tarea de explorar este demo y podemos decir que, aunque estamos ante un buen juego, hubo algunos detalles que nos dejaron qué desear. En fin: estas son nuestras primeras impresiones de Belmont's Curse. 

La historia de Belmont’s Curse

La premisa de este juego es bastante sencilla: secuela de Castlevania: Curse of Darkness, Belmont's Curse forma parte de la trilogía iniciada por Castlevania III: Dracula's Curse. En esta ocasión tomamos el control de Rose Belmont, hija de Trevor Belmont, en el año 1499. La aventura nos lleva directamente al centro de París, una ciudad que ha quedado sumida en el caos después de que una misteriosa entidad la llenara de monstruos.

Recuerda muchísimo a Dead Cells, sobre todo por la velocidad de reacción que debemos tener ante los enemigos.

Y aquí hay un detalle que llama particularmente la atención: esta vez, al menos por lo que hemos podido ver, el responsable de todo no es Drácula. La historia que plantea este demo no está mal y, de hecho, deja algunas preguntas interesantes sobre hacia dónde quiere llevar la aventura, pero tampoco sería justo aventurarnos demasiado con una muestra tan limitada.

Apenas tuvimos oportunidad de rascar la superficie, así que habrá que esperar para saber si esta nueva propuesta encuentra una identidad propia o termina cayendo en una especie de pastiche al estilo Netflix.

Castlevania Belmonts Curse

Un buen gameplay para el nuevo miembro del clan Belmont

En lo que respecta directamente al gameplay, Belmont's Curse se siente bastante bien. La base recuerda mucho a Dead Cells, sobre todo por la velocidad con la que se desplazan y reaccionan algunos enemigos, obligándonos a mantenernos en movimiento y a pensar con rapidez cuándo atacar, esquivar o cambiar de posición.

En las configuraciones predeterminadas estamos ante un juego que puede resultar bastante difícil, especialmente durante los primeros compases, cuando todavía estamos aprendiendo a movernos y a entender las ventanas de ataque de cada enemigo.

Belmonts Curse

Sin embargo, las cosas cambian considerablemente cuando Rose obtiene el poder del látigo, el cual podemos utilizar para desplazarnos por determinadas plataformas y alcanzar zonas que antes parecían inaccesibles. La movilidad que añade es considerable y, por momentos, hace que recorrer los escenarios resulte mucho más dinámico. Es probablemente uno de los elementos que más disfrutamos durante esta prueba.

Curiosamente, hay algunos elementos clásicos que, al menos en esta prueba, parecen haber quedado fuera. Uno de ellos son los corazones que tradicionalmente utilizamos para alimentar nuestras subarmas. Aquí el sistema funciona de una manera diferente y recuerda, en cierta medida, a Castlevania: Circle of the Moon: las subarmas que pudimos utilizar se activan mediante las cartas de tarot correspondientes y, en el demo, tuvimos acceso a una bola de fuego y a la icónica cruz boomerang.

Castlevania Belmonts Curse

En lugar de gastar corazones, ambas las subarmas utilizan una barra que funciona de manera similar al MP de la vertiente RPG de la serie. Esta energía puede recuperarse al atacar enemigos o romper las velas repartidas por los escenarios, lo que hace que las subarmas estén mucho más integradas en el flujo normal de exploración y combate.

En lo que respecta a la curación, Belmont's Curse también toma una decisión que puede resultar familiar para quienes hayan jugado Dark Souls o Dead Cells. Rose cuenta con una cantidad limitada de botellas que puede utilizar para recuperar vida, así que no podemos abusar de ellas y tendremos que decidir cuidadosamente cuándo vale la pena gastar una.

Además, la animación requiere unos segundos para completarse, por lo que intentar beber una botella mientras tenemos enemigos encima puede terminar siendo peor que simplemente continuar peleando. Es un pequeño detalle, pero encaja bien con la intención de hacer que cada encuentro exija cierta atención.

Belmonts Curse

Aunque tuvimos acceso a una zona muy limitada del juego, el diseño de niveles nos dejó buenas sensaciones: las distintas áreas se conectan de manera orgánica, haciendo que la exploración tenga un propósito más allá de simplemente avanzar de izquierda a derecha.

Hay una base jugable sólida: Rose es un personaje con mucho potencial.

El látigo también ayuda mucho en este sentido, porque una vez que obtenemos nuevas posibilidades de movimiento podemos regresar a lugares que antes parecían inaccesibles y empezar a explorar lo que hay detrás de determinadas plataformas o caminos.

¿Píxel qué? ¡Dile hola al nuevo Netflixvania!

Como veteranos de la franquicia, eso sí, nos sentimos un poco desanimados tanto por la dirección artística como por la música. El arte no está mal: los escenarios están llenos de detalles, tienen profundidad y hay una intención clara de construir una París oscura y amenazante. El problema es que, al menos desde nuestra perspectiva, recuerda demasiado a la serie de Netflix perdiendo en el proceso toda la estética de pixel art que la franquicia ha construido durante años.

Belmonts Curse

Esto es, por supuesto, una apreciación muy personal, porque no estamos diciendo que el apartado visual sea malo, sino que sencillamente no encontramos en él esa identidad que asociamos inmediatamente con la franquicia. Con la música nos pasó algo todavía más marcado. Ninguno de los temas que escuchamos durante el demo consiguió emocionarnos particularmente, y eso pesa cuando hablamos de una serie que ha construido una parte enorme de su legado alrededor de sus composiciones.

No se trata solamente de compararla con Michiru Yamane: Castlevania tiene décadas de música extraordinaria, con estilos y compositores muy diferentes, así que cuesta no hacer la comparación. Quizá el juego completo tenga mejores temas bajo la manga, pero lo que escuchamos hasta ahora, sencillamente, no nos convenció.

Belmonts Curse

El problema de Belmont’s Curse

Jugamos este demo tanto en Nintendo Switch como en Xbox Series S y, en términos de rendimiento, la diferencia entre ambas versiones es bastante evidente. En la consola de Microsoft, Belmont's Curse se mueve a 60 fps sin mayores problemas, mientras que en Switch apunta a 30 fps y presenta ligeros tirones que, aunque no hacen que la experiencia sea injugable, sí terminan notándose. 

La realidad es que el gameplay se beneficia muchísimo de la fluidez, especialmente cuando los enemigos comienzan a atacar y tenemos que esquivar sus embestidas moviéndonos por el escenario.

Whatsapp Image 2026 10 01 At 11 41 02 Am 2

Por eso sería lamentable que la versión para la híbrida de Nintendo terminara siendo una excepción en este apartado. Todavía estamos hablando de un demo, así que esperamos que haya margen para mejorar la optimización antes del lanzamiento, porque técnicamente es donde más dudas nos dejó esta primera aproximación.

Nuestro veredicto del demo de Castlevania: Belmont’s Curse

Pese a todos sus aspectos negativos, seguimos bastante interesados en descubrir qué tiene preparado Belmont's Curse. Hay una base jugable sólida, el movimiento de Rose tiene mucho potencial y la estructura de exploración apunta hacia una aventura que puede crecer considerablemente cuando tengamos acceso a todas sus herramientas.

Todavía es demasiado pronto para saber si esta nueva interpretación conseguirá dar en el clavo, especialmente cuando su apartado artístico y musical nos han dejado más dudas que certezas, pero el demo sí consiguió algo importante: dejarnos con ganas de descubrir qué hay después de esta primera zona.

Y la buena noticia es que falta realmente muy poco para obtener una respuesta. Castlevania: Belmont’s Curse saldrá en PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 1 y 2 y PC el próximo 15 de octubre.


Inicio