La mecánica más absurda y divertida de cualquier videojuego: la misteriosa combinación de botones que te permite eructar en Donley Kong 64

La Mecanica Mas Absurda Y Divertida De Cualquier Videojuego La Misteriosa Combinacion De Botones Que Te Permite Eructar En Donley Kong 64
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Jesús Zamora

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Jesús Zamora

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Fanático del manga, entusiasta de los videojuegos y obseso de la fantasía. Editor en 3DJuegos México. Puedo jugar con los ojos cerrados Castlevania: Symphony of the Night y mirar speedruns de Dark Souls hasta el amanecer.

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En una época en la que esperamos que los videojuegos hagan de todo, y hasta nos decepcionamos porque no lo hacen, volver a los clásicos de consolas como el PS1 o el Nintendo 64 se siente refrescante por todo lo que esos juegos ocultaban sin que pudiéramos darnos cuenta. Tal es el caso de Donkey Kong 64, una obra atemporal de los videojuegos, que esconde, mediante una combinación muy específica de botones, la posibilidad de eructar en un easter egg tan bizarro como divertido.

El eructo escondido en Donkey Kong 64

Es curioso cómo juegos que salieron hace décadas todavía son capaces de sorprendernos con descubrimientos que habían permanecido ocultos durante años, y Donkey Kong 64 es un caso bastante especial. El hallazgo fue compartido por la cuenta de YouTube Ballaam, quien mostró a la comunidad que existe una combinación capaz de hacer que el juego responda con un enorme eructo.

Para activarlo hay que situarse junto a una antorcha en la habitación de K. Lumsy y presionar, en este orden: C-Arriba, Cruceta Abajo, C-Izquierda, Cruceta Derecha, C-Abajo, Cruceta Arriba, C-Derecha y Cruceta Izquierda. Y ya está: si introduces correctamente el código, Donkey Kong 64 reproduce un sonido de eructo y no sucede absolutamente nada más.

La teoría detrás del eructo

Lo cierto es que esta absurda mecánica puede tener una explicación bastante lógica. En Frantic Factory, Lanky Kong protagoniza una peculiar sección conocida como la "ópera de eructos", un minijuego en el que debe reproducir una melodía utilizando diferentes sonidos de eructos. Para hacerlo, Rare tuvo que incluir varios de estos efectos en el juego, y uno de ellos bien pudo terminar reutilizado en el código secreto de la habitación de K. Lumsy.

Es una teoría, pero esto explicaría por qué existe un código tan específico que no hace absolutamente nada más que reproducir ese sonido. Y si realmente nació como una broma interna, es posible que durante años solo su creador supiera de su existencia.

A veces lo que un juego necesita no son gráficos hiperrealistas, un mapa enorme lleno de actividades o un pase de batalla con crossovers que parezcan imposibles. Un poco de humor, mucha creatividad y verdadera pasión por el diseño bastan para que un juego se vuelva inmortal, y tal es el caso de este clásico de Nintendo 64, que en pleno 2026 sigue dando muchísimo de qué hablar.

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