A lo largo de los años, Hollywood ha intentado capitalizar éxitos taquilleros con las grandes franquicias de videojuegos. Sin embargo, en muchas ocasiones ha fracasado por no entender por qué esas sagas se hicieron famosas en primer lugar. Si no pregúntale a Street Fighter, que después de una tropezada primera adaptación, tuvo la peor película basada en un juego de la historia: La Leyenda de Chun-Li. Hoy entenderemos a qué se debió tan estrepitoso resultado.
1. La maldición de las malas adaptaciones
Comencemos con la razón más poderosa: Street Fighter: La Leyenda de Chun-Li fue lanzada en febrero del 2009 como un proyecto que reunía a diferentes estrellas occidentales del medio. Sin embargo, Hollywood llevaba una mala racha para ese entonces adaptando videojuegos (y también animes) sin respetar el material original. Todos ellos compartían algo en común: eliminar sus elementos de fantasía y cambiarlos por "realismo".
2. Una elección del cast cuestionable
Estas decisiones creativas estaban a la vista, comenzando por la elección de los actores. Por un lado, se eligió a Kristin Kreuk (quien venía del éxito de Smallville) para el papel de Chun-Li, pese a que se alejaba físicamente de la imponente peleadora de los juegos. Sin embargo, las críticas se enfocaron en Chris Klein como Charlie Nash por su actuación tan extraña, sobreactuada y fuera de tono. En contraste, Neal McDonough como M. Bison suele ser el único elemento rescatable por lo mucho que parece divertirse siendo el villano.
3. El director ya había fracasado adaptando un juego
Sumado a ello, en la silla de director se eligió a Andrzej Bartkowiak, un reconocido director de fotografía polaco que, para ese entonces, ya tenía experiencia dirigiendo otra adaptación de un videojuego: la película de Doom. Lo malo es que los fanáticos del shooter recuerdan con odio esa cinta del 2005, protagonizada por Dwayne Johnson "La Roca". De igual manera, la producción se separó del material original, provocando críticas y una mala recepción comercial.
4. Falta de identidad en el guión
Con todos los elementos para el desastre sobre la mesa, solo faltaba una cosa: la película intentó ser un thriller policiaco genérico, tipo CSI o Miami Vice, en lugar de una cinta de artes marciales o fantasía. Además, la total ausencia de la estética del arcade, la falta de los trajes clásicos y el despojo de la identidad de Chun-Li, Guile, Charlie y Bison de sus personalidades fueron factores que pesaron ante los ojos de los jugadores. Esta visión fue completamente intencionada, como lo confirmó un actor años después en una entrevista.
5. Las críticas de los medios afectó su imagen
Por si fuera poco, los medios especializados que acudieron a las funciones de prensa destrozaron cada aspecto de La Leyenda de Chun-Li. Para dimensionarlo, basta con mirar las calificaciones en Rotten Tomatoes, en donde promedia el increíble 3% de aceptación para los críticos. Las reseñas se enfocan en las malas actuaciones, los pésimos efectos visuales, la falta del carisma de los juegos y, sobre todo, el guion flojo y tonto.
6. El boca a boca de los fanáticos
Y qué decir del recibimiento de los amantes de Street Fighter. Si la película de los noventa tardó años en ser acogida por la comunidad, a la Leyenda de Chun-Li le tomará siglos. El gran distanciamiento de los videojuegos desató una furia en Internet que pocos quieren recordar, en donde los asistentes a las salas imploraban que nadie más gastara su dinero en entradas.
7. Lo que más importa a las producciones: la taquilla
Por último, lo que más le dolió a Twentieth Century-Fox fueron los bolsillos. Con un presupuesto estimado entre los 50 millones de dólares (vía Box Office Mojo), recaudó apenas $12.7 millones a nivel mundial. Eso lo convierte en uno de los peores fracasos en la historia de las adaptaciones de videojuegos. Por todas esas razones es considerada la peor película de su subgénero, y con gran diferencia.
La historia de Street Fighter: La Leyenda de Chun-Li demuestra que una adaptación puede tener una gran franquicia detrás y aun así fracasar por completo al olvidar qué la hizo especial. Ahora, la saga tendrá una nueva oportunidad de conquistar al público con su próxima película, que llegará a los cines el 15 de octubre de 2026, dejando en manos de Hollywood la tarea de demostrar que esta vez sí entendió el espíritu de Street Fighter.
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