Muchos son los fanáticos que coincidirán conmigo cuando digo que el mejor momento de Star Wars ocurrió antes de la compra de disney: la franquicia era más atrevida, no tenía miedo a ser más oscura, y esto se veía reflejado no solo en las series y películas, sino en los videojuegos de la franquicia. Y es que si existe un juego verdaderamente edgy entre las decenas que tuvo la serie, ese es Star Wars: The Force Unleashed, un hack and slash lleno de acción que muchos pudimos probar por primera vez en el Xbox 360.
Un juego oscuro para una época edgy
Corría el año 2008, Lucas Arts venía de terminar la segunda trilogía de Star Wars en el cine y juegos como Empire at War, uno de los mejores títulos de estrategia de la franquicia, y LEGO Star Wars, una experiencia más enfocada al público infantil. En medio de ese panorama llegó un proyecto mucho más ambicioso, concebido incluso como un evento multimedia con comics y cameos en otros juegos: The Force Unleashed. La propuesta era clara: llevar el poder de la Fuerza a un terreno exagerado, destructivo y deliberadamente más oscuro.
La historia del juego sigue a Galen Marek, mejor conocido como Starkiller, el hijo de un Jedi asesinado que es rescatado y entrenado en secreto por Darth Vader. ¿Su misión? Cazar a los Jedi sobrevivientes tras la Orden 66, sin embargo, su propia naturaleza le llevará a cuestionar su lealtad, convirtiéndose así, de forma un tanto irónica, en una pieza clave en el origen de la Alianza Rebelde.
Un Devil May Cry de ciencia ficción
Lo que hace verdaderamente atractivo a este juego, además del peso que tuvo narrativamente a pesar de ser un spin-off (que terminó saliendo del canon una vez que Disney adquirió la franquicia), es su jugabilidad: adictiva, directa y construida alrededor del espectáculo. Aquí no hay contención: puedes lanzar enemigos como proyectiles, electrocutar hordas completas de enemigos o manipular el entorno con una libertad poco vista en su momento.
Todo esto se sostenía gracias a la combinación de tecnologías como Havok para físicas, DMM para la deformación realista de materiales y Euphoria para reacciones dinámicas de los enemigos, lo que daba y sigue ofreciendo una verosímil sensación de realismo.
A nivel de diseño, el juego mezcla combates cerrados con secciones más abiertas, pequeños puzzles y una progresión basada en un árbol de habilidades. Eso sí, no es perfecto: la cámara puede jugar en contra y hacia el final el combate se puede sentir un poco repetitivo, sin embargo, su celeridad y el campo de acción que ofrece al jugador compensan gran parte de sus fallas.
El tipo de jugador de The Force Unleashed
En lo que respecta a la dirección de arte, esta ha aguantado muy bien el paso del tiempo: el juego apostó por una estética más sucia y oscura que funcionaba como puente entre las precuelas y la trilogía original, y los escenarios reflejan muy bien esa transición, recordándonos un poco a lo que después haría Jedi Survivor con mundos que combinan lo industrial futurista con lo humano y decadente. En su momento fue uno de los títulos más vistosos dentro del catálogo de Xbox 360.
Por supuesto, esta no es una experiencia para todos los jugadores, y es que quienes más disfrutarán de The Force Unleashed son los fans de los hack and slash al estilo de Devil May Cry, y aquellos seguidores incondicionales de Star Wars que están cansados de las tramas suaves de Disney. Quienes prioricen sistemas más profundos o variedad verdaderamente constante lo sentirán un poco limitado, pero para el resto, esta obra sigue siendo fácil de recomendar.
¿Cómo jugar The Force Unleashed?
The Force Unleashed es, en muchos sentidos, el último gran experimento de una LucasArts que todavía se permitía arriesgar. No todo lo que propone funciona, pero lo que sí, deja huella. Y eso, considerando el estado de Star Wars en la actualidad, es difícil de ignorar. Así que no lo olvides: lo tienes disponible en la Xbox Store para jugar en Xbox Series X|S o Xbox One gracias a la retrocompatibilidad con Xbox 360.
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