Twisted Metal fue uno de los primeros juegos del PS1 que probé: lo llevó mi papá a la casa junto con otros juegos, poco después de regelarnos el Play en Día de Reyes, pero este conectó de inmediato con algo muy profundo en mí. El caos, la destrucción, los coches… era mi sueño de pubertad estilo Mad Max hecho realidad. Lo que yo no sabía entonces es que ese Twisted Metal (obra del mismo creativo que años después daría vida a God of War) también había ayudado a definir la identidad inicial de la consola de Sony.
El género que nació tras una fantasía homicida
Aunque ahora la consola es recordada como todo un hito del gaming, cuando PS1 salió a la venta en diciembre de 1994, a la consola de Sony le faltaban juegos... e identidad. Y en su intento por construir su propia imagen y ofrecer una oferta consistente de títulos, la compañía comenzó a dar luz verde a toda clase de proyectos, especialmente aquellos que apostaban por experiencias más maduras que las de sus competidores. Fue en ese momento cuando PlayStation vio con buenos ojos una propuesta bastante extraña: Twisted Metal.
Creado por el mismísimo desarrollador de God of War, David Jaffe, el origen de Twisted Metal es tan peculiar como su propia premisa. Según Jaffe, todo comenzó “mientras estaba atrapado en el tráfico de Los Ángeles, fantaseando con tener un lanzamisiles para despejar el camino”. Y aunque suene a broma, esa idea terminó convirtiéndose en la mecánica principal del juego: conducir y destruir. Sin saberlo del todo, Jaffe estaba creando un género en ese momento, el del combate vehicular.
Y es que Twisted Metal era un juego como ningún otro juego de carreras. Cada partida te lanza a una arena abierta donde distintos vehículos armados hasta los dientes se enfrentaban en combates caóticos. Puedes recoger armas, lanzar misiles, colocar minas o embestir a tus rivales.
No hay muchas reglas: solo caos, metal retorcido y explosiones como si fuera película de Michael Mann. Y fue así como ese tono sucio, violento y exagerado terminó encajando perfectamente con la identidad rebelde que Sony buscaba para su consola.
“Twisted Metal es tan rápido y hay tantas cosas volando en pantalla que podría terminar dándote un dolor de cabeza [o la mejor de las experiencias].”
El estilo visual de Twisted Metal también debía acompañar esa sensación. Durante el desarrollo, Jaffe y su equipo tomaron inspiración de lugares muy distintos: el modo batalla de Mario Kart, la agresividad frenética de Doom y la violencia exagerada de Mortal Kombat. El resultado fue el tono tan particular de esta obra.
Cuando el juego salió, a la crítica no le gustó mucho, pero los jugadores lo abrazaron de inmediato, y con el tiempo terminó convirtiéndose en todo un éxito para PlayStation.
Como explicó el propio Jaffe: “Una de las cosas más difíciles de hacer un videojuego es que no es como una película; no tienes un guion. Tienes que pensar sobre la marcha y diseñarlo mientras lo estás creando”.
¿Dónde jugar Twisted Metal?
Visto con perspectiva, Twisted Metal fue mucho más que un experimento extraño: fue un juego que solo podía surgir en una época donde todo estaba por definirse. Y quizá por eso sigue siendo tan recordado, porque ayudó a darle personalidad a la consola que inició la leyenda de PlayStation. ¿Y lo mejor de todo? Que lo puedes jugar actualmente en PS5 y PS4 comprándolo en la sección de PlayStation Classics de la PS Store.
Ver todos los comentarios en https://www.3djuegos.com.mx
VER 0 Comentario